sábado, 10 de septiembre de 2016
¡¡¡DAVID, ES TU OPORTUNIDAD!!!
1 Samuel 17:1-58
A David no le importó quién era ese guerrero con el que se iba a enfrentar solo hizo dos preguntas:
¿Qué harán al hombre que venciere a este filisteo, y quitare el oprobio de Israel? Porque ¿quién es este filisteo incircunciso, para que provoque a los escuadrones del Dios viviente? (v 26)
17 Los filisteos juntaron sus ejércitos para la guerra, y se congregaron en Soco, que es de Judá, y acamparon entre Soco y Azeca, en Efes-damim.
2 También Saúl y los hombres de Israel se juntaron, y acamparon en el valle de Ela, y se pusieron en orden de batalla contra los filisteos.
3 Y los filisteos estaban sobre un monte a un lado, e Israel estaba sobre otro monte al otro lado, y el valle entre ellos.
4 Salió entonces del campamento de los filisteos un paladín, el cual se llamaba Goliat, de Gat, y tenía de altura seis codos y un palmo.
5 Y traía un casco de bronce en su cabeza, y llevaba una cota de malla; y era el peso de la cota cinco mil siclos de bronce.
6 Sobre sus piernas traía grebas de bronce, y jabalina de bronce entre sus hombros.
7 El asta de su lanza era como un rodillo de telar, y tenía el hierro de su lanza seiscientos siclos de hierro; e iba su escudero delante de él.
8 Y se paró y dio voces a los escuadrones de Israel, diciéndoles: ¿Para qué os habéis puesto en orden de batalla? ¿No soy yo el filisteo, y vosotros los siervos de Saúl? Escoged de entre vosotros un hombre que venga contra mí.
9 Si él pudiere pelear conmigo, y me venciere, nosotros seremos vuestros siervos; y si yo pudiere más que él, y lo venciere, vosotros seréis nuestros siervos y nos serviréis.
10 Y añadió el filisteo: Hoy yo he desafiado al campamento de Israel; dadme un hombre que pelee conmigo.
11 Oyendo Saúl y todo Israel estas palabras del filisteo, se turbaron y tuvieron gran miedo.
12 Y David era hijo de aquel hombre efrateo de Belén de Judá, cuyo nombre era Isaí, el cual tenía ocho hijos; y en el tiempo de Saúl este hombre era viejo y de gran edad entre los hombres.
13 Y los tres hijos mayores de Isaí habían ido para seguir a Saúl a la guerra. Y los nombres de sus tres hijos que habían ido a la guerra eran: Eliab el primogénito, el segundo Abinadab, y el tercero Sama;
14 y David era el menor. Siguieron, pues, los tres mayores a Saúl.
15 Pero David había ido y vuelto, dejando a Saúl, para apacentar las ovejas de su padre en Belén.
16 Venía, pues, aquel filisteo por la mañana y por la tarde, y así lo hizo durante cuarenta días.
17 Y dijo Isaí a David su hijo: Toma ahora para tus hermanos un efa de este grano tostado, y estos diez panes, y llévalo pronto al campamento a tus hermanos.
18 Y estos diez quesos de leche los llevarás al jefe de los mil; y mira si tus hermanos están buenos, y toma prendas de ellos.
19 Y Saúl y ellos y todos los de Israel estaban en el valle de Ela, peleando contra los filisteos.
20 Se levantó, pues, David de mañana, y dejando las ovejas al cuidado de un guarda, se fue con su carga como Isaí le había mandado; y llegó al campamento cuando el ejército salía en orden de batalla, y daba el grito de combate.
21 Y se pusieron en orden de batalla Israel y los filisteos, ejército frente a ejército.
22 Entonces David dejó su carga en mano del que guardaba el bagaje, y corrió al ejército; y cuando llegó, preguntó por sus hermanos, si estaban bien.
23 Mientras él hablaba con ellos, he aquí que aquel paladín que se ponía en medio de los dos campamentos, que se llamaba Goliat, el filisteo de Gat, salió de entre las filas de los filisteos y habló las mismas palabras, y las oyó David.
24 Y todos los varones de Israel que veían aquel hombre huían de su presencia, y tenían gran temor.
25 Y cada uno de los de Israel decía: ¿No habéis visto aquel hombre que ha salido? El se adelanta para provocar a Israel. Al que le venciere, el rey le enriquecerá con grandes riquezas, y le dará su hija, y eximirá de tributos a la casa de su padre en Israel.
26 Entonces habló David a los que estaban junto a él, diciendo: ¿Qué harán al hombre que venciere a este filisteo, y quitare el oprobio de Israel? Porque ¿quién es este filisteo incircunciso, para que provoque a los escuadrones del Dios viviente?
27 Y el pueblo le respondió las mismas palabras, diciendo: Así se hará al hombre que le venciere.
28 Y oyéndole hablar Eliab su hermano mayor con aquellos hombres, se encendió en ira contra David y dijo: ¿Para qué has descendido acá? ¿y a quién has dejado aquellas pocas ovejas en el desierto? Yo conozco tu soberbia y la malicia de tu corazón, que para ver la batalla has venido.
29 David respondió: ¿Qué he hecho yo ahora? ¿No es esto mero hablar?
30 Y apartándose de él hacia otros, preguntó de igual manera; y le dio el pueblo la misma respuesta de antes.
31 Fueron oídas las palabras que David había dicho, y las refirieron delante de Saúl; y él lo hizo venir.
32 Y dijo David a Saúl: No desmaye el corazón de ninguno a causa de él; tu siervo irá y peleará contra este filisteo.
33 Dijo Saúl a David: No podrás tú ir contra aquel filisteo, para pelear con él; porque tú eres muchacho, y él un hombre de guerra desde su juventud.
34 David respondió a Saúl: Tu siervo era pastor de las ovejas de su padre; y cuando venía un león, o un oso, y tomaba algún cordero de la manada,
35 salía yo tras él, y lo hería, y lo libraba de su boca; y si se levantaba contra mí, yo le echaba mano de la quijada, y lo hería y lo mataba.
36 Fuese león, fuese oso, tu siervo lo mataba; y este filisteo incircunciso será como uno de ellos, porque ha provocado al ejército del Dios viviente.
37 Añadió David: Jehová, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este filisteo. Y dijo Saúl a David: Ve, y Jehová esté contigo.
38 Y Saúl vistió a David con sus ropas, y puso sobre su cabeza un casco de bronce, y le armó de coraza.
39 Y ciñó David su espada sobre sus vestidos, y probó a andar, porque nunca había hecho la prueba. Y dijo David a Saúl: Yo no puedo andar con esto, porque nunca lo practiqué. Y David echó de sí aquellas cosas.
40 Y tomó su cayado en su mano, y escogió cinco piedras lisas del arroyo, y las puso en el saco pastoril, en el zurrón que traía, y tomó su honda en su mano, y se fue hacia el filisteo.
41 Y el filisteo venía andando y acercándose a David, y su escudero delante de él.
42 Y cuando el filisteo miró y vio a David, le tuvo en poco; porque era muchacho, y rubio, y de hermoso parecer.
43 Y dijo el filisteo a David: ¿Soy yo perro, para que vengas a mí con palos? Y maldijo a David por sus dioses.
44 Dijo luego el filisteo a David: Ven a mí, y daré tu carne a las aves del cielo y a las bestias del campo.
45 Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado.
46 Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel.
47 Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y con lanza; porque de Jehová es la batalla, y él os entregará en nuestras manos.
48 Y aconteció que cuando el filisteo se levantó y echó a andar para ir al encuentro de David, David se dio prisa, y corrió a la línea de batalla contra el filisteo.
49 Y metiendo David su mano en la bolsa, tomó de allí una piedra, y la tiró con la honda, e hirió al filisteo en la frente; y la piedra quedó clavada en la frente, y cayó sobre su rostro en tierra.
50 Así venció David al filisteo con honda y piedra; e hirió al filisteo y lo mató, sin tener David espada en su mano.
51 Entonces corrió David y se puso sobre el filisteo; y tomando la espada de él y sacándola de su vaina, lo acabó de matar, y le cortó con ella la cabeza. Y cuando los filisteos vieron a su paladín muerto, huyeron.
52 Levantándose luego los de Israel y los de Judá, gritaron, y siguieron a los filisteos hasta llegar al valle, y hasta las puertas de Ecrón. Y cayeron los heridos de los filisteos por el camino de Saaraim hasta Gat y Ecrón.
53 Y volvieron los hijos de Israel de seguir tras los filisteos, y saquearon su campamento.
54 Y David tomó la cabeza del filisteo y la trajo a Jerusalén, pero las armas de él las puso en su tienda.
55 Y cuando Saúl vio a David que salía a encontrarse con el filisteo, dijo a Abner general del ejército: Abner, ¿de quién es hijo ese joven? Y Abner respondió:
56 Vive tu alma, oh rey, que no lo sé. Y el rey dijo: Pregunta de quién es hijo ese joven.
57 Y cuando David volvía de matar al filisteo, Abner lo tomó y lo llevó delante de Saúl, teniendo David la cabeza del filisteo en su mano.
58 Y le dijo Saúl: Muchacho, ¿de quién eres hijo? Y David respondió: Yo soy hijo de tu siervo Isaí de Belén.
Era la oportunidad de David, nadie lo tenía en cuenta, pero estaba totalmente en los planes de Dios para lo cual ya lo venía preparando en secreto hasta que llegó su hora.
Desde el mismo momento que había sido ungido por Samuel seguramente David comenzó a prepararse en fe con el Señor y viendo como era ayudado a cuidar el rebaño de ovejas en completo silencio y en soledad delante del Señor conociéndolo básicamente.
Cuando oye la provocación del filisteo no tiene en cuenta lo grande, poderoso y experimentado del guerrero; sino la recompensa y el desafío a los guerreros de Dios, elementos que principalmente el conocía perfectamente como la necesidad del cambio totalmente de vida para él y su familia y por sobre todas las cosas conocía al Gran Dios y su Poder lo suficiente para enfrentar a ese y a todos los gigantes que vinieran con él. Teniendo lógicamente el éxito que conocemos.
Pero no puedo dejar de compartir otro momento donde alguien también elegido para reinar sobre Israel fue a una fiesta y se encontró con la oportunidad de su vida…, Juan 2:3 Durante la fiesta de bodas se acabó el vino. Entonces María le dijo a Jesús:
—Ya no tienen vino.
4 Jesús le respondió:
—Madre,[a] ese no es asunto nuestro. Aún no ha llegado el momento de que yo les diga quién soy.
5 Entonces María les dijo a los sirvientes: «Hagan todo lo que Jesús les diga.» 6 Allí había seis grandes tinajas para agua, de las que usan los judíos en sus ceremonias religiosas. En cada tinaja cabían unos cien litros. 7 Jesús les dijo a los sirvientes: «Llenen de agua esas tinajas.»
Los sirvientes llenaron las tinajas hasta el borde. 8 Luego Jesús les dijo: «Ahora, saquen un poco y llévenselo al encargado de la fiesta, para que lo pruebe.»
Así lo hicieron. 9 El encargado de la fiesta probó el agua que había sido convertida en vino, y se sorprendió, porque no sabía de dónde había salido ese vino. Pero los sirvientes sí lo sabían.
Enseguida el encargado de la fiesta llamó al novio 10 y le dijo: «Siempre se sirve primero el mejor vino, y luego, cuando ya los invitados han bebido bastante, se sirve el vino corriente. Tú, en cambio, has dejado el mejor vino para el final.»
11 Jesús hizo esta primera señal en Caná de Galilea. Así empezó a mostrar el gran poder que tenía, y sus discípulos creyeron en él.
Ya era la hora para hacer conocer al Señor y para mostrar el Amor de Dios que excede todo conociendo. Y ésta Palabra es para que estemos atento que en cualquier momento se nos puede presentar la oportunidad de nuestra vida. Gracias a Dios.
lunes, 5 de septiembre de 2016
EL PROFETA DESOBEDIENTE
1 Reyes 13:1-32
Un profeta de Judá amonesta a Jeroboam
13 He aquí que un varón de Dios por palabra de Jehová vino de Judá a Bet-el; y estando Jeroboam junto al altar para quemar incienso,
2 aquél clamó contra el altar por palabra de Jehová y dijo: Altar, altar, así ha dicho Jehová: He aquí que a la casa de David nacerá un hijo llamado Josías, el cual sacrificará sobre ti a los sacerdotes de los lugares altos que queman sobre ti incienso, y sobre ti quemarán huesos de hombres.
3 Y aquel mismo día dio una señal, diciendo: Esta es la señal de que Jehová ha hablado: he aquí que el altar se quebrará, y la ceniza que sobre él está se derramará.
4 Cuando el rey Jeroboam oyó la palabra del varón de Dios, que había clamado contra el altar de Bet-el, extendiendo su mano desde el altar, dijo !Prendedle! Mas la mano que había extendido contra él, se le secó, y no la pudo enderezar.
5 Y el altar se rompió, y se derramó la ceniza del altar, conforme a la señal que el varón de Dios había dado por palabra de Jehová.
6 Entonces respondiendo el rey, dijo al varón de Dios: Te pido que ruegues ante la presencia de Jehová tu Dios, y ores por mí, para que mi mano me sea restaurada. Y el varón de Dios oró a Jehová, y la mano del rey se le restauró, y quedó como era antes.
7 Y el rey dijo al varón de Dios: Ven conmigo a casa, y comerás, y yo te daré un presente.
8 Pero el varón de Dios dijo al rey: Aunque me dieras la mitad de tu casa, no iría contigo, ni comería pan ni bebería agua en este lugar.
9 Porque así me está ordenado por palabra de Jehová, diciendo: No comas pan, ni bebas agua, ni regreses por el camino que fueres.
10 Regresó, pues, por otro camino, y no volvió por el camino por donde había venido a Bet-el.
11 Moraba entonces en Bet-el un viejo profeta, al cual vino su hijo y le contó todo lo que el varón de Dios había hecho aquel día en Bet-el; le contaron también a su padre las palabras que había hablado al rey.
12 Y su padre les dijo: ¿Por qué camino se fue? Y sus hijos le mostraron el camino por donde había regresado el varón de Dios que había venido de Judá.
13 Y él dijo a sus hijos: Ensilladme el asno. Y ellos le ensillaron el asno, y él lo montó.
14 Y yendo tras el varón de Dios, le halló sentado debajo de una encina, y le dijo: ¿Eres tú el varón de Dios que vino de Judá? El dijo: Yo soy.
15 Entonces le dijo: Ven conmigo a casa, y come pan.
16 Más él respondió: No podré volver contigo, ni iré contigo, ni tampoco comeré pan ni beberé agua contigo en este lugar.
17 Porque por palabra de Dios me ha sido dicho: No comas pan ni bebas agua allí, ni regreses por el camino por donde fueres.
18 Y el otro le dijo, mintiéndole: Yo también soy profeta como tú, y un ángel me ha hablado por palabra de Jehová, diciendo: Tráele contigo a tu casa, para que coma pan y beba agua.
19 Entonces volvió con él, y comió pan en su casa, y bebió agua.
20 Y aconteció que estando ellos en la mesa, vino palabra de Jehová al profeta que le había hecho volver.
21 Y clamó al varón de Dios que había venido de Judá, diciendo: Así dijo Jehová: Por cuanto has sido rebelde al mandato de Jehová, y no guardaste el mandamiento que Jehová tu Dios te había prescrito,
22 sino que volviste, y comiste pan y bebiste agua en el lugar donde Jehová te había dicho que no comieses pan ni bebieses agua, no entrará tu cuerpo en el sepulcro de tus padres.
23 Cuando había comido pan y bebido, el que le había hecho volver le ensilló el asno.
24 Y yéndose, le topó un león en el camino, y le mató; y su cuerpo estaba echado en el camino, y el asno junto a él, y el león también junto al cuerpo.
25 Y he aquí unos que pasaban, y vieron el cuerpo que estaba echado en el camino, y el león que estaba junto al cuerpo; y vinieron y lo dijeron en la ciudad donde el viejo profeta habitaba.
26 Oyéndolo el profeta que le había hecho volver del camino, dijo: El varón de Dios es, que fue rebelde al mandato de Jehová; por tanto, Jehová le ha entregado al león, que le ha quebrantado y matado, conforme a la palabra de Jehová que él le dijo.
27 Y habló a sus hijos, y les dijo: Ensilladme un asno. Y ellos se lo ensillaron.
28 Y él fue, y halló el cuerpo tendido en el camino, y el asno y el león que estaban junto al cuerpo; el león no había comido el cuerpo, ni dañado al asno.
29 Entonces tomó el profeta el cuerpo del varón de Dios, y lo puso sobre el asno y se lo llevó. Y el profeta viejo vino a la ciudad, para endecharle y enterrarle.
30 Y puso el cuerpo en su sepulcro; y le endecharon, diciendo !Ay, hermano mío!
31 Y después que le hubieron enterrado, habló a sus hijos, diciendo: Cuando yo muera, enterradme en el sepulcro en que está sepultado el varón de Dios; poned mis huesos junto a los suyos.
32 Porque sin duda vendrá lo que él dijo a voces por palabra de Jehová contra el altar que está en Bet-el, y contra todas las casas de los lugares altos que están en las ciudades de Samaria.
Creer la mentira
2 Tes. 2:10-12
A. Una idea muy popular es que no importa lo que uno crea, sólo que sea sincero y que viva fielmente de acuerdo a su creencia.
B. Pero nadie cree que este principio de acción es válido en otros asuntos:
1. Muchas empresas quiebran aunque sus directores sean sinceros.
2. En el asunto del matrimonio, muchas mujeres han sido engañadas aunque hayan creído en sus esposos.
3. Nadie piensa que este principio sirve en asuntos de la ciencia (si se toma veneno, se muere por sincero que sea).
4. ¿Por qué se aplica este principio solamente en la religión?
C. Léanse con cuidado 2 Tes. 2:10-12; Mat. 15:14. ¿Enseña la Biblia que no importa lo que uno crea con tal que sea sincero?
D. Rom. 15:4 dice que "las cosas que se escribieron antes (el Antiguo Testamento), para nuestra enseñanza se escribieron". Vamos, pues, al Antiguo Testamento para ilustrar lo serio de este tema: estudiemos 1 Reyes 13, el caso del varón de Dios que creyó una mentira.
I. 1 Reyes 13:1-24, Una historia trágica.
Ver. 1, Un "hombre de Dios" (profeta) fue enviado por Dios a Betel para denunciar la idolatría del rey Jeroboam (véase 12:25-31). La misión de este hombre de Dios demuestra la bondad de Dios, porque es necesario que reconozcamos los pecados.
Ver. 2, El hombre de Dios denunció el altar y profetizó las reformas del rey Josías (que vino 300 años después). Esta profecía demostró la omnisciencia de Dios, y si Dios es omnisciente, entonces también es omnipotente. Las "respuestas" de los dioses paganos eran vagos, obscuros y no tenían sentido, pero esta fue clara y precisa, aun nombrando al rey que efectuaría las reformas. Dios profanaba lo que Jeroboam santificaba.
Ver. 3, Dio una señal, como credencial, para probar que Dios le había enviado: el altar se quebrará y la ceniza se derramará. ¿Cuántos cultos serían estorbados hoy mismos si Dios hiciera algo semejante para demostrar su desagrado? Véanse Mat. 15:8, 9; Sant. 1:26.
Ver. 4, El rey extendió su mano diciendo, "¡prendedle!" porque quería callarlo. Aborreció a Dios y, por eso, quería callar al mensajero de Dios, pero su mano no podía lastimar al varón de Dios, sino que se le secó la mano y no la pudo enderezar. Los que pelean contra Dios se dañan a sí mismos.
Ver. 5, Se vio la señal prometida.
Ver. 6, El rey pide la restauración de su mano y se le concedió su petición. Dice, "pide a tu Dios". Creía en Dios pero no dijo "mi Dios", porque sabía que ya no era su Dios. El rey no se preocupaba por su alma, sino por su mano. El hombre de Dios pagó bien por mal, orando por el rey.
Ver. 7, El rey le invitó a comer con él y recibir una recompensa.
Vers. 8, 9, El hombre de Dios no aceptó "Porque así me está ordenado por palabra de Jehová". Véase Efes. 5:11.
Vers. 10, Regresó por otro camino como el Señor le había ordenado. ¡Qué hombre ejemplar! ¡Qué obediencia! Había pasado pruebas severas sin falta alguna. Qué bueno si este versículo hubiera sido el fin de la narración, pero lamentablemente la historia no termina aquí.
Ver. 11, Los hijos de un anciano profeta le contaron este evento a su padre.
Vers. 12-15, Este profeta fue tras el hombre de Dios y lo encontró y le invitó a volver a comer pan con él.
Ver. 16, 17, El hombre de Dios rehusó la invitación.
Ver. 18, El profeta de Betel mintió al hombre de Dios, diciéndole que un ángel le apareció y le dijo que trajera al hombre de Dios a su casa para comer pan. El hombre de Dios estaba oyendo voces conflictivas. ¿A quién creería? ¿Escucharía solamente a lo que Dios le había dicho o aceptaría la palabra de este profeta desconocido que dijo que un ángel le había hablado?
Ver. 19, Al hombre de Dios se le olvidó lo que Dios le había dicho y creyó al profeta de Betel; volvió con él y comió pan en su casa.
Vers. 20-22, El Espíritu habló por la boca del profeta de Betel denunciando la desobediencia del hombre de Dios.
Vers. 23-25, Un león le mató en el camino.
II. La primera prueba.
A. Obedeció a Dios, vers. 1-6. El hombre de Dios fue a Betel aunque era una misión peligrosa. Clamó contra el altar, hizo la señal.
B. En todo esto el hombre de Dios obedeció perfectamente, demostrando sumisión a Dios y mucha valentía. No fue movido por el temor.
III. La segunda prueba.
A. Vers. 7-10. Cuando el rey quiso detener al hombre de Dios se le secó su mano y el hombre de Dios le sanó. Entonces el rey le invitó a comer con él y aceptar un presente.
B. Rehusó la invitación del rey. No fue intimidado ni impresionado por la majestad y poder del rey. Además de esto, él entendió que no debería comer con los idólatras. Tampoco fue movido por la avaricia (el "presente" que el rey le ofreció"). Resistió esta tentación y siguió obediente a Dios. No fue posible "comprarle". El profeta Balaam y Judas fueron "comprados" (aceptaron dinero por sus hechos malos), pero no fue posible comprar a este hombre de Dios. ¡Qué hombre tan admirable!
IV. La tercera prueba.
A. El anciano profeta le mintió, ver. 11-18. Este también le invitó a comer pan con él y otra vez el hombre de Dios rehusó hacerlo. Todavía se ve que actúa como hombre obediente, puro y ejemplar en todo sentido.
B. Pero obsérvese con cuidado el siguiente punto: cuando el anciano profeta le dijo al hombre de Dios que un ángel le había dicho que trajera al hombre de Dios a su casa a comer pan con él, el hombre de Dios le creyó.
C. En las primeras pruebas no había fallado, pero en esta sí falló. Le hubiera convenido preguntar por qué este profeta vivía en esa ciudad corrupta en medio de tanta idolatría y rebelión contra Dios. Véase 2 Crón. 11:13-16. ¿Por qué no volvió a Judá como los demás fieles? ¿Qué había hecho para oponerse al rey? ¿Había clamado contra el altar? Obviamente él estaba callado en Betel, uno de los centros principales de la idolatría.
D. ¿Qué pruebas presentó el profeta de Betel para probar que en verdad un ángel le había hablado? El hombre de Dios entendía perfectamente que Dios le había enviado y que Dios estaba con él (le dio una clara señal) y que le había prohibido comer pan en esa ciudad y que debería volver a su tierra por otro camino. ¡De esto estaba seguro! Pero en cuanto a lo que le dijo este profeta no estaba seguro de nada. Simplemente le creyó sin prueba alguna. ¿Por qué le creyó el hombre de Dios? Lo que Dios le había dicho era definitivo y determinante…, aunque venga alguien o un ángel con otro evangelio diferente en el nombre de Dios sea anatema, el enemigo se viste de ángel de luz, OJO. Y lo que es más peligroso que dice su Palabra con respecto a esto, es: que el que se niega a creer en la VERDAD Dios permite que crean en la mentira.
E. El hombre de Dios fue engañado por el anciano profeta. ¿Quién tuvo la culpa? Seguramente el profeta de Betel le mintió al hombre de Dios pero a éste le hubiera convenido ni atender palabra alguna y más si era en contra de lo que El Señor ya había ordenado, pues ante sus ojos era responsable y culpable. Por eso Dios lo mató.
Ahora pasa exactamente lo mismo viene cualquiera del que no se sabe absolutamente nada ni fundamentalmente el Testimonio del Espíritu que diga que es de Dios y confirmaciones convenientes diciendo que Dios lo envió y le creemos ofreciéndoles los mejores honores y dejamos a otros que si son de Dios y lo echamos como un perro.
V. El error de millones.
A. Esta prueba es la que destruye millones de almas hoy en día. Es la prueba de la mentira en la boca de líderes religiosos. Mucha gente muy buena y noble, gente de valor, rechaza muchas tentaciones pero caen en esta trampa.
B. "Yo también soy profeta". Con esta frase suavizó la resistencia del hombre de Dios. No solamente era profeta sino también un profeta de más edad. El hombre de Dios debe de haber pensado que seguramente este profeta anciano merecía el respeto. Hoy en día si dice algún hombre -- y mayormente si es hombre de edad -- "Yo soy predicador", o "yo soy pastor", o "yo soy apóstol", etc. no faltan personas que les creerán, por falsos que sean. Son engañados porque los tales son "muy sinceros", "muy piadosos", etc.
C. Mat. 15:14, ¿cómo podemos saber si nuestro guías son ciegos? Todos los guías religiosos son ciegos si no siguen la doctrina de Jesucristo y los apóstoles.
D. "Me engañó". ¿Cuántas personas dirán en el Día Final, "fui sincero pero me engañaron"? Sean padres de familia, ministros, pastores, o evangelistas, no debemos creerles si no traen la doctrina de Cristo. Dice Cristo, "el que tiene oídos para oír, oiga"; "Escudriñad las Escrituras"; dice Lucas que los de Berea eran nobles porque escudriñaban las Escrituras cada día para ver si era cierta la predicación que oía. Dice Juan "Probad los espíritus". Dice Pablo, "Examinadlo todo, retened lo bueno".
E. "Un ángel le habló". Pero léase Gál. 1:8, 9. Le hubiera convenido al hombre de Dios decir, "Aunque 10,000 profetas o 10,000 ángeles me digan que volviera a comer pan en Betel, no voy, porque yo sé lo que Dios me ha dicho y le voy a obedecer".
F. Por todas partes los ministros de Satanás andan contando mentiras religiosas (2 Cor. 11:13-15). Por eso, cada persona tiene que estudiar la Biblia y pensar por sí misma fundamentalmente con la confirmación del Espíritu Santo. Si no lo hace y si algún maestro religioso le engaña, entonces en el Día Final no le ayudará decir, "Pero me engañó". Ver. 18, "mintiéndole", "le estaba mintiendo".
En el Edén cuando Adán y Eva pecaron ésta le dijo a Dios que la serpiente la había engañado…, ahora ese engaño como toda maldad se va perfeccionando de mil maneras diferentes…, para esto es necesario andar permanentemente en el Espíritu, para ver los peligros en las estrategias del enemigo. Quizás no muramos como el profeta pero si seremos muertos espiritualmente para lo que al darnos cuenta tendremos que pedir perdón a Dios, arrepentirnos y esperar la restauración del Señor y a comenzar de nuevo teniendo en cuenta éste detalle para no volver a caer.
VI. La muerte trágica del hombre de Dios.
A. Vers. 24, 25, los eventos indicaron que Dios causó su muerte. El león mató al hombre de Dios, pero no comió el cuerpo ni dañó al asno, ver. 28. Este fenómeno indica claramente la intervención divina.
B. ¡Cuánto le costó esa comida! Una comida le costó a Esaú su primogenitura; esta comida le costó al hombre de Dios su vida.
C. Al leer u oír esta historia algunos seguramente tendrán mucha simpatía para este hombre de Dios, diciendo "Pero él fue engañado". Sí, fue engañado, pero nadie es víctima indefensa de la mentira.
Conclusión.
A. Esta historia bien ilustra, pues, el peligro de no creerle definitivamente a Dios (LA VERDAD ABSOLUTA) como consecuencia Dios le permite creer una mentira y ser condenado por ello. Recuérdese que esa historia fue escrita para nuestra enseñanza.
B. Obsérvese que 2 Tes. 2:10-1210 Y usará toda clase de maldad para engañar a los que van a la condenación, porque no quisieron aceptar y amar la verdad para recibir la salvación. 11 Por eso, Dios deja que el error los engañe y que crean en la mentira, 12 a fin de que sean condenados todos los que no han querido creer en la verdad, sino que se complacen en la maldad.
Enseña que los que creen la mentira son aquellos que no aman la verdad.
C. ¿A quién escucharemos nosotros? Es fácil decir que no le hubiera convenido al hombre de Dios escuchar al anciano profeta, pero ¿a quién escuchamos nosotros? Cuando hay conflicto entre las voces que nos llaman, ¿a quién escuchamos?
D. Estoy seguro que nosotros somos fieles y cumplidos en muchas pruebas pero ¿qué tal esta prueba final, en la que falló el hombre de Dios? Este hombre era un creyente fiel, tenía un mensaje muy importante, actuó con denuedo, pero no hizo lo que 1 Jn. 4:1 requiere, y le costó su vida.
E. Es muy triste ser engañado en los asuntos de esta vida. Por ejemplo, Jacob fue engañado por sus hijos y por muchos años estuvo creyendo que José estaba muerto. Muchos son engañados en los negocios, en el matrimonio y en muchas relaciones de la vida, pero lo peor de todo es la mentira religiosa que destruye el alma.
F. No escuchemos, pues, las voces que contradicen lo que Dios nos ha dicho claramente en su Palabra. Hay muchas voces conflictivas: la voz de los padres, la voz de los sentimientos, la voz de las opiniones humanas, la voz del cura, la voz del pastor evangélico y muchas otras voces que no son confiables. ¡No seamos engañados por ninguna de ellas!
G. Para concluir sería bueno mencionar dos de las mentiras más destructivas: (1) que no es necesario ser bautizado; aunque Mar. 16:16; Hech. 2:38, etc. lo enseña claramente; y esté dentro del plan de Dios para cada caso en particular como podemos apreciar en la Biblia (algunos fueron bautizados y otros no según se daba las circunstancias pero lo más importante era su fe) y (2) que hay tiempo, aunque siempre pero siempre Dios tiene la última palabra sobre todas las cosas y aún sobre lo que dice su Palabra ya que EL como cuando estuvo El Señor en la tierra le dio el verdadero significado. Estas mentiras como otras similares proceden de la boca del padre de las mentiras para que se descuide la obediencia al evangelio. Les ruego que rechacen estas mentiras y que obedezcan al Señor. Dios es Espíritu y para entenderlo o recibir Palabra, enseñanza y Testimonio de EL debemos hacerlo atreves de su Espíritu Santo.
lunes, 29 de agosto de 2016
SOMOS PERLAS PRECIOSAS DE DIOS
En la sexta parábola de Mateo 13 el Señor Jesús dijo: "También el reino de los cielos es semejante a un mercader que busca buenas perlas, que habiendo hallado una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró" (vs. 45-46). Un mercader de perlas es un especialista que conoce las buenas perlas. Éste encontró una perla preciosa, por eso vendió todo lo que tenía y la compró. Esta perla se refiere a Cristo, que es la puerta de perla, la entrada a la Nueva Jerusalén (Ap 21:21-22; cfr. Jn 10:9). La perla también se refiere a la iglesia, que es el Cuerpo de Cristo (Ef 1:22-23).
La perla es producida en una ostra. Ésta es el producto de la herida que causa un grano de arena en la ostra. Al entrar el grano de arena en ella le causa un intenso dolor. Ese dolor es semejante a una piedrita en el ojo, éste lagrimea espontáneamente e intenta expulsarla. Como nuestros ojos son redondos, la piedrita sale con facilidad. Pero, cuando un grano de arena entra accidentalmente en la ostra, éste la hiere. Entonces, la ostra secreta un líquido que intenta expulsar al grano. En el interior de la ostra, a diferencia de nuestros ojos, su carne es muy suave, la cual está compuesta por capas. Una vez que el grano de arena entra, se aloja profundamente en la carne de la ostra, que no logra expulsarlo. La ostra herida secreta un líquido que comienza a envolver al grano de arena hasta que éste llega a ser una perla.
El Señor Jesús también es como una gran ostra que un día vino a las "aguas de este mundo" y fue herido por nosotros. Su sufrimiento fue para que nosotros llegásemos a ser perlas (Is 53:5). En cuanto a nosotros, tomamos la copa de la bendición en la cena del Señor, pero el Señor por nuestra causa, tomó anteriormente la copa de la amargura (Mt 20:22). El Señor Jesús es como aquella ostra que sufrió por nosotros, los granos de arena. ¡Ahora esta perla no es solamente Cristo, sino somos todos nosotros! Somos como esa piedrita que entró en la ostra, y una vez que herimos al Señor Jesús, Él nos envolvió con el líquido de Su amor. Mientras más tiempo permanecemos en la ostra, somos más envueltos con el amor del Señor, que nos transforma en una perla. Por medio de Cristo y la iglesia, las "perlas" van creciendo cada vez más. Todo ahora es para producir la perla. Ese hombre vendió todo lo que tenía por causa de Cristo y la iglesia.
Entre las cosas asombrosas que Dios creó en la naturaleza, está el proceso de las perlas, esas piedras preciosas que lucen tan hermosas y todo mundo admira por su fina belleza, pero aun las perlas tienen su historia, las perlas no aparecen siendo perlas, sino una ostra sin valor al fondo del mar que absorbe agua para mantenerse viva.
Las perlas activan un mecanismo de defensa cuando sienten que un grano de arena entra con el agua, ese mecanismo produce una capa dura alrededor del grano, esta capa se llama nácar, y con el paso del tiempo se va desarrollando hasta formar esa valiosísima perla brillante y llamativa.
Los procesos de la vida, nos colocan en una similitud muy grande con las perlas, comenzando de ser como la ostra, nuestra vida necesita estar en constante crecimiento, ¿te imaginas si en la ostra nunca entrara ese granito de arena del que tanto se defiende?, simplemente seguiría siendo una ostra sin valor que vive al fondo del mar y que apenas puede subsistir. Tal vez en su momento la ostra no se da cuenta que mientras se defiende de ese grano de arena que se coló en el agua, está transformando su vida por completo.
Tu eres como esa perla en proceso, un día fuiste una ostra que se encontraba en el fondo del mar, tal vez estabas solo o sola, tal vez hasta pudiste pensar que no tenias valor, pero un día comenzaron a entrar granitos de arena de los que te defendías con todas tus fuerzas, tal vez esos granitos hoy están presentes y te sientes agobiado/a porque solo ves los problemas que hay a tu alrededor, quizá te sientas atacado/a por momentos y no sabes que hacer, o de donde obtener la fuerza para defenderte, pero sabes, Dios esta permitiendo que pases por el proceso para hacer de ti una hermosa perla de gran valor.
También el reino de los cielos es semejante a un mercader que busca buenas perlas, que habiendo hallado una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró. (Mateo 13:45-46) así de valiosa eres en manos de Dios, una fina perla que ha pasado por procesos en ocasiones dolorosos, pero que el comprador, que es Dios, ha encontrado en ti la mas valiosa y hermosa de las piezas.
Quizá hoy no entiendas muchas cosas, puede que el dolor no te deja ver mas allá de lo que tu sufrimiento te dice, y es que las circunstancias a veces son difíciles y nos impiden comprender los propósitos de Dios en nuestra vida, pero dentro de todo eso, debes saber que si Dios ha permitido que pases por cosas que hoy crees que son demasiado grandes y el proceso duela por momentos, puedes tener la seguridad que será solamente para forjar en ti un hombre o mujer valiosa, valiente y fuerte y que dentro del proceso jamás estarás sola.
A veces sin darnos cuenta, mientras pasamos por momentos difíciles estamos creciendo y desarrollando capacidades que en el momento no podemos ver, ni darnos cuenta, pero que al pasar el tiempo logramos entender y nos damos cuenta que por esas situaciones nos hemos vuelto mas fuertes.
El encontrarte en situaciones difíciles, no es por que Dios se haya olvidado de ti, ¡nunca lo hará!, es cierto que hay cosas que no podemos entender, pero si de algo puedes estar completamente seguro/a es que pese a las circunstancias, a los problemas y dificultades, Dios está forjando un nuevo hombre/mujer, está haciendo que crezcas y tu espíritu se desarrolle hasta llegar a la medida que tiene que llegar, no permitas que las situaciones acaben con tu paz, ni con tu alegría, sino por el contrario ¡alégrate, porque estas apunto de convertirte en una preciosa perla!
miércoles, 24 de agosto de 2016
AL YACARE QUE SE DUERME LO HACEN CARTERA…
Es un viejo refrán pero con un sentido muy actual…
Mateo 26:41
41 Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.
La tentación es descrita aquí como algo en lo que los discípulos podrían caer y para ello la respuesta adecuada sería la oración. Luego, oración y tentación se colocan una contra la otra. “Oren para que no caigan en tentación”, dijo el Señor. Obviamente, si ellos no oraban efectivamente caerían en tentación. Oración, comunión con Dios, mantener los canales de comunicación abiertos y recibir de Él el coraje y apoyo necesario por medio de la oración, es un escudo de protección contra la tentación. Eso no necesariamente significa que la tentación no vendrá, pero lo que de seguro significa es que cuando/si llega, nos hallará inquebrantables en la fe en vez de listos para caer en su trampa. Aunque no es solución definitiva la oración sola en algunos casos ya que de acuerdo a la guía del Señor también abría que agregarle seguir al Señor, testimonio, servirle y ser llenos de su Espíritu haciendo la voluntad del Padre.
Y cuando no velamos y oramos fundamentalmente nos pasa lo que les pasó a los discípulos…, NEGARON AL SEÑOR.
viernes, 19 de agosto de 2016
¿DONDE ESTAS TU?
Esta es la primera pregunta que Dios hizo al hombre - ¿Dónde estás tú? Y, es la primera pregunta que Dios hace al hombre ahora. ¿Dónde estás tú? (Génesis 3:8,9).
Después de su desobediencia, Adán y Eva tuvieron miedo de Dios, y se escondieron de Él.
Eso siempre es el resultado del pecado – una separación de Dios. Dios se les acercó, y le hizo a Adán esta pregunta, ¿DONDE ESTÁS TÚ?
1. Dios sabía dónde estaban físicamente - escondidos del El tras de un árbol.
2. Dios sabía dónde estaban espiritualmente - desobedientes - en pecado.
Entonces, ¿Por qué le hizo a Adán la pregunta? - ¿Dónde estás tú?
"Dios quería que Adán reconociera su condición pecaminosa y la posición en que se encontraba por haber desobedecido (pecado), para luego, admitir su culpa, y pedirle perdón". Pero Adán no lo hizo.
¿Cuál fue el resultado? ¡El juicio de Dios cayó sobre ellos¡ y a través de ellos, sobre todos sus descendientes – "toda la raza humana". Es por eso que todos nacemos en pecado (Romanos 3:23), y estamos condenados delante de Él (Juan 3:18,36), hasta que recibamos a Cristo como nuestro Salvador Personal.
Cuando Dios mira el mundo, ve dos familias. Ve la familia de Adán y ve la familia de Cristo. Adán es la cabeza de todos los que están en su familia y Cristo es la Cabeza de todos los que están en Su familia.
Un día, un niño llegó a la puerta de su casa muy entusiasmado. y le dijo a su padre: ¡Papi!, "tengo algo muy delicioso para ti. Lo he hecho con mis propias manos." El padre miro el regalo de su hijo. Era una torta hecha de barro. A la vista del niño, era algo maravilloso; a la vista del padre, era un terrón de barro.
Sucede algo parecido en la esfera espiritual. El hombre se acerca a Dios con sus buenas obras, pensando que son realmente maravillosas - que Dios tiene que ser bien impresionado por ellas. Pero Dios las ve como "trapos de inmundicia", inaceptables porque son contaminadas por la naturaleza pecaminosa del hombre perdido.
3. Andar por el CAMINO ESPACIOSO que lleva a la perdición. (Mateo 7:13-14).
Uno no tiene que hacer NADA para entrar a ese camino. El pecador entró en ese camino en el momento de su concepción.
4. Estar PERDIDO sin salvación. (Romanos 5:18).
Conclusión:
En Adán vemos LA RUINA COMPLETA DEL HOMBRE EN PECADO.
Cada persona en Adán es CULPABLE ante Dios.
Cada persona en Adán está CONDENADA.
Debemos ver que cada persona en la raza de Adán es culpable y está condenada. Y no podemos excluirnos de la raza de Adán. El hacer buenas obras, ser religioso, hacernos miembros de una iglesia, nada de eso nos eliminará de la raza de Adán
a) Ahora comprendemos por que la Biblia dice: "Os es necesario nacer otra vez...." (Juan 3:3).
¿Por qué es necesario que cada persona nazca de nuevo? ¿Por qué es necesario que tú nazcas de nuevo?
Porque cada persona ha nacido dentro de la raza pecaminosa de Adán que está bajo la condenación de Dios. Tú has nacido dentro de la raza pecaminosa de Adán que está bajo la condenación de Dios.
b) Para salvar a la raza arruinada de Adán, Dios tuvo que hacer algo. Nosotros no podíamos hacer nada para salvarnos a nosotros mismos, tú no podías hacer nada para salvarte a ti mismo, pero Dios nos ama e hizo algo maravilloso por nosotros: Envió a su Hijo al mundo para ser nuestro Salvador. (I Juan 4:14).
El Señor Jesús fue crucificado por nuestros pecados. El llevó los pecados de todo el mundo.
Dios no pasa por alto nuestros pecados; pero los perdona porque ve la sangre de su Hijo que fue derramada por ellos.
c) Por Su muerte y resurrección el Señor Jesús hizo posible que todo ser humano personalmente saliera de la raza pecaminosa de Adán y se convirtiera en miembro de la familia de Dios.
Por la fe en el Señor Jesucristo los hombres pueden NACER DE NUEVO EN CRISTO, y pasar a ser miembro de la familia de Dios. Por la fe en el Señor Jesucristo tú puedes NACER DE NUEVO EN CRISTO, y pasar a ser miembro de la familia de Dios.
Así vemos que la salvación de Dios está en una Persona: El Señor Jesucristo. (Romanos 5:19).
d) Por nacimiento cada persona es miembro de la raza pecaminosa y arruinada de Adán. Para convertirnos en hijos de Dios tenemos que nacer de nuevo. para convertirte en Hijo de Dios, tú tienes que nacer de nuevo.
Dios nos puso en CRISTO.
Por nacimiento físico todos estamos en la familia pecaminosa de Adán. Todos estamos en Adán. Es por eso que el Señor Jesús dijo que es necesario nacer de nuevo. Debemos nacer de nuevo espiritualmente para poder entrar en la familia de Cristo.
1. ¡Tenemos noticias maravillosas! Cuando recibimos al Señor Jesucristo como nuestro Salvador, Dios nos sacó de la familia de Adán y nos puso en la familia de Cristo. Dios nos puso en Cristo. Ahora estamos en Cristo. (1 Corintios 1:3)
Cuando Recibisteis al Señor Jesucristo como tu Salvador, Dios te saco de la familia de Adán y te puso en la familia de Cristo. "Dios te puso en Cristo" ¡Ahora estas en Cristo!
2. ¿Cómo llegamos a estar en Cristo? ¡Dios nos puso allí! Nosotros nunca hubiésemos podido haber hecho eso por nosotros mismos, Tu nunca hubieses podido haber hecho eso por ti mismo; pero Dios lo hizo por nosotros. Por Su poder maravilloso Dios nos sacó de la familia pecaminosa de Adán y nos puso en la familia de Cristo. Dios nos puso en Cristo.
3. La frase más preciosa de toda la Biblia es la pequeña frase en Cristo. Una y otra vez la Biblia dice que los que han confiado en Cristo como su Salvador están en Cristo. ¡Dios desea que los creyentes sepan que están en Cristo!
¿Qué significa estar EN CRISTO?
En el momento en que recibimos a Cristo como nuestro Salvador, Dios nos puso en Cristo. Ya no estamos en Adán, ahora estamos en Cristo. ¡Siempre estaremos en Cristo! Dios siempre nos verá en Cristo. Cuando Recibisteis al Señor Jesucristo como tu Salvador, Dios te saco de la familia de Adán y te puso en la familia de Cristo. "Dios te puso en Cristo" ¡Ahora estas en Cristo! ¡Siempre estarás en Cristo! Dios siempre te vera en Cristo. ¡Qué maravilloso!
Aquí hay algunos versículos que nos hablan de nuestra nueva posición EN CRISTO, que ahora es Tu nueva posición EN CRISTO:
"Mas por él estáis vosotros EN CRISTO JESÚS" (1 Corintios 1:30).
"Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales EN CRISTO" (Efesios 1:3).
"Según nos escogió EN ÉL antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él". (Efesios 1:4).
"Porque somos hechura suya, creados EN CRISTO JESÚS para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas". (Efesios 2:10).
"De modo que si alguno está EN CRISTO, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas". (2 Corintios 5:17).
"Y estamos en el verdadero, EN SU HIJO JESUCRISTO". (1 Juan 5:20).
"EN QUIEN tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados". (Colosenses 1:14).
"Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están EN CRISTO JESÚS" (Romanos 8:1).
Dios desea que cada creyente sepa que está EN CRISTO. Fíjense en la palabras, "en Cristo", "en Él", y "en el cual" ¿Qué quiere decir estar "EN CRISTO"? Vamos a considerar algunas de estas bendiciones de estar En CRISTO.
Estar EN CRISTO quiere decir:
COMPARTIR en TODO lo que Cristo hizo y todo lo que es hoy. (Romanos 5:17-19). La Biblia dice que Dios "nos bendijo con toda bendición espiritual� EN CRISTO". (Efesios 1:3).
Somos PERDONADOS: Porque estamos en Cristo Dios nos ha perdonado todos nuestros pecados. (Colosenses 1:14).
Somos JUSTIFICADOS:
¿Qué quiere decir ser justificado?
Quiere decir ser declarado justo.
¿Cómo somos justificados ante Dios?
Somos justificados EN CRISTO.
El Señor Jesús era perfectamente justo, y ahora Dios nos ve justos en Él. El llevó nuestros pecados para que nosotros tuviéramos su justicia. (2 Corintios 5:21)
Somos HECHOS CERCANOS a Dios: Como pecadores estábamos separados de Dios y teníamos temor de acercarnos a su presencia. Pero ahora, en Cristo Jesús, podemos acercarnos confiadamente a la presencia de Dios porque la sangre de Jesucristo nos ha limpiado, nos limpia y nos limpiara de todo pecado. (Efesios 2:13; 1 Juan 1:7,9; 2:1).
Somos REDIMIDOS:
Redimir significa pagar un precio para volver a comprar algo. Por causa de la desobediencia de Adán, fuimos "robados" de Dios por Satanás. Pero Cristo nos ha redimido. Él nos ha "vuelto a comprar". Ahora pertenecemos al que nos redimió. (Efesios 1:7).
Cristo tuvo que pagar un gran precio para redimirnos.
¿Cuál fue el precio que pagó por nosotros?
Fue el precio de Su preciosa sangre. Él murió en la cruz para volvernos a comprar. (1 Pedro 1:18-19).
a. Somos ACEPTADOS por Dios:
1) Antes de ser salvos, éramos enemigos de Dios. Dios no podía aceptarnos porque estábamos en la familia pecaminosa de Adán.
2) Ahora somos aceptados por Él como sus propios hijos amados.
¿Por qué somos aceptados por Dios?
¡Porque estamos EN CRISTO! (Efesios 1:6).
¿Qué significa ser "aceptados en Cristo"?
Significa que Dios nos ama y nos acepta de la misma manera en que ama y acepta a Su Propio Hijo Amado. Somos "aceptos en Su Amado Hijo".
Ilustración:
En una ocasión hubo una hermosa niña que vivía en un país lejano. Su familia era muy humilde y su futuro no brillaba mucho. Un día ella decidió dejar su hogar e ir a otro país para ser sirvienta en el hogar de un hombre muy rico. El hombre era muy rico y su hogar le parecía un palacio. El hombre era amable y la trataba bien y ella trabajaba mucho para agradarlo. El hombre rico tenía un hijo a quien amaba mucho. Con el paso del tiempo, el hijo se enamoró de la hermosa sirvienta. Ella también lo amaba y un día, él le pidió que fuera su esposa. El padre se agradó que su hijo había encontrado a una muchacha con la que se quería casar. Un día el hijo y la sirvienta se casaron. De repente todo cambió para la jovencita. Ella ya no era la sirvienta, sino había sido aceptada en la familia del padre rico. ¿Por qué fue aceptada? Ella fue acepta porque había llegado a ser la esposa del hijo amado. Ella era "acepta en el hijo amado".
Esto es una figura de lo que Dios ha hecho por nosotros. Una vez estuvimos en Adán. No teníamos esperanza ni futuro. Pero un día recibimos al Señor Jesús como nuestro Salvador y todo cambió. Ahora somos completamente aceptados por Dios.
b. Somos SANTOS:
1) Dios tiene un nombre nuevo para los creyentes. Él llama a los creyentes "santos en Cristo Jesús". (Filipenses 4:21; Hebreos 10:10).
La Palabra "santo" quiere decir uno que es perfecto (Completo) y libre de toda culpa. A los ojos de Dios, cada creyente es un santo en Cristo. En nosotros mismos no somos santos, pero Dios nos ve en Cristo.
2) Cuando comparecemos ante Dios, comparecemos en la santidad de Cristo. Somos "santos EN CRISTO".
c. Somos SELLADOS: Somos hijos de Dios y nuestro destino es el Cielo. Dios nos ha puesto en Cristo y nos ha sellado con el Espíritu Santo. (Efesios 1:13).
d. Somos COMPLETOS: Todo lo que necesitamos para vivir la vida cristiana es nuestro en Cristo. Somos completos en Él. (Colosenses 2:9- 10).
Conclusión:
Hemos considerado solamente unos pocos de los versículos que nos dicen lo que significa estar en Cristo. Como hijos de Dios, ya no estamos en Adán. Ahora estamos EN CRISTO.
1. Tener una nueva "POSICIÓN" ante Dios.
Nuestra "posición" es la manera en que Dios nos ve en Cristo. Antes de recibir a Cristo como nuestro Salvador, Dios nos veía en Adán. Esa era nuestra vieja posición.
Ahora tenemos una nueva posición ante los ojos de Dios. Dios ahora nos ve en Cristo. Él nos ama y nos acepta de la misma manera en que ama y acepta a Su Propio Hijo amado.
a. ¿Querrá decir eso que nunca más volveremos a pecar?
No, no quiere decir eso. En la epístola que el apóstol Pablo escribió a los creyentes en Corinto, encontramos algunas cosas que parecen difíciles de entender. Por un lado, Pablo llama a estos creyentes "santos" y dice que son "santificados" (hechos santos) en Cristo Jesús". Por otra parte, en la misma carta, Pablo habla de algunos de los pecados terribles en sus vidas. Algunos de ellos eran orgullosos; otros se peleaban entre ellos mismos y otros más eran culpables de inmoralidad.
b. ¿Cuál es la explicación de esto? ¿Cómo podía decir Pablo que eran "santos en Cristo" mientras que a la vez no estaban viviendo como los cristianos debieran vivir?
Para responder a estas preguntas, debemos comprender la diferencia entre nuestra POSICIÓN y nuestra CONDICIÓN.
1) nuestra NUEVA POSICIÓN:
a) ¿Cuál es nuestra posición?
Nuestra posición es la manera como Dios nos ve en Cristo. Incluye todo lo que Dios ha hecho por nosotros en Cristo. Dios nos ha dado una posición perfecta en Cristo.
b) ¿Es nuestra posición siempre perfecta?
Sí, lo es. ¿Por qué?
Porque depende de lo que Dios ha hecho por nosotros en Cristo. Estamos EN CRISTO, y Dios nos ve perfectos en El. (Hebreos 10:14).
c) ¿Puedo perder mi posición en Cristo?
No, nunca puedo perder mi posición en Cristo, pero hay algo que sí puedo perder.
Puedo perder el gozo de mi posición en Cristo. Si desobedezco a Dios y continúo haciendo cosas que le desagradan, perderé mi gozo.
2) nuestra CONDICIÓN:
a) ¿Cuál es nuestra Condición?
Nuestra condición es la manera como vivimos en la tierra. La Biblia la llama nuestro "andar".
b) ¿Es perfecta nuestra condición alguna vez?
No, no lo es. ¿Por qué?
Porque depende de lo que somos en nosotros mismos. Somos pecaminosos. (I Juan 1:8).
Estar VESTIDOS con TÚNICAS de Pieles, que representan la Justicia de Dios, lograda a través de la fe. (Génesis 3:21).
a) La justicia de Dios se basa en la sangre de Cristo. (Romanos 3:23,24-25; Hebreos 9:22; 1 Pedro 1:18-19).
b) La justicia de Dios es recibida por la fe. (Romanos 3:21-23. Véase vs 22)
Andar por el CAMINO ANGOSTO, que lleva la vida eterna. (Mateo 7:13-14).
a) Uno tiene que hallar ese camino, y hallándolo, entrarlo por la fe. Cristo dijo que El era el camino a Dios. (Juan 14:6)
b) En el momento de poner nuestra fe en Cristo, uno entra al camino angosto, y recibe la vida eterna. (1 Juan 5:11-12)
2. Estar ¡SALVO! del pecado y de la condenación.
La FE en NUESTRA NUEVA POSICION "EN CRISTO":
Nos ayudara en nuestra vida cristiana recordar que:
Nuestra NUEVA POSICION EN CRISTO es la manera como Dios nos ve en Cristo mientras que NUESTRA CONDICION es la manera como vivimos en la tierra.
A la vista de Dios en Cristo siempre somos perfectos; en nosotros mismos, somos pecadores.
¿Querrá decir eso que podemos estar satisfechos con nuestros pecados?
¡No, no quiere decir eso! Dios quiere que nuestra vida cotidiana llegue a la altura de nuestra posición en Cristo. Somos "santos en Cristo"; Dios quiere que seamos santos también en nuestra vida diaria. (I Pedro 1:15).
¿Cómo podemos ser Santos?
En su Palabra, Dios nos ha dicho cómo debemos "andar" o vivir en esta vida. Debemos andar por fe. Esto quiere decir que debemos depender de lo que somos en Cristo. (Colosenses 2:6).
"la FE en NUESTRA NUEVA POSICION EN CRISTO, es lo que HACE que esta sea VERDADERA en nuestra vida".
Cuando comprendemos y creemos que somos "santos en Cristo Jesús" nos convertimos en santos en nuestra vida diaria.
Cuando vemos y creemos que somos "santos en Cristo Jesús" empezamos a vivir como los santos deben vivir.
Cuando vemos y creemos que verdaderamente somos "hijos de Dios" empezamos a vivir como deben vivir los hijos de Dios.
a) Cuando dependemos de lo que somos en Cristo, el Espíritu Santo lo hace real en nuestra vida.
Conclusión:
a) He aquí un gran secreto de la vida cristiana:
"La Fe en NUESTRA NUEVA POSICION Es lo que hace que esta sea verdadera en nuestra vida".
b) ¡Dios nos ha puesto EN CRISTO. En nosotros mismos, no somos nada; EN CRISTO LO SOMOS TODO!
Conclusión Final
A. ¿Dónde estás tú en este momento?
1. En ADÁN o En CRISTO.
2. VESTIDO DE HOJAS DE HIGUERA o TÚNICAS DE PIELES.
3. Yendo por el CAMINO ESPACIOSO o por el CAMINO ANGOSTO.
4. PERDIDO o SALVO.
B. Tu única esperanza es Cristo Jesús.
domingo, 14 de agosto de 2016
BENDICIONES PARA LOS QUE OBEDECEN A DIOS
Deuteronomio 28:7-14 Dios Habla Hoy
28 »Si de veras obedeces al Señor tu Dios, y pones en práctica todos sus mandamientos que yo te ordeno hoy, entonces el Señor te pondrá por encima de todos los pueblos de la tierra. 2 Además, todas estas bendiciones vendrán sobre ti y te alcanzarán por haber obedecido al Señor tu Dios. 3 Serás bendito en la ciudad y en el campo. 4 Serán benditos tus hijos y tus cosechas, y las crías de tus vacas, de tus ovejas y de todos tus animales. 5 Serán benditos tu cesta y el lugar donde amasas la harina, 6 y tú serás bendito en todo lo que hagas.
7 »El Señor pondrá en tus manos a tus enemigos cuando te ataquen. Avanzarán contra ti en formación ordenada, pero huirán de ti en completo desorden.
8 »El Señor enviará su bendición sobre tus graneros y sobre todo lo que hagas, y te hará vivir feliz en el país que va a darte.
9 »Si cumples sus mandamientos y sigues sus caminos, el Señor tu Dios te mantendrá como pueblo consagrado a él, tal como te lo ha jurado.
10 Entonces todos los pueblos de la tierra verán que sobre ti se invoca el nombre del Señor, y te tendrán miedo.
11 El Señor te mostrará su bondad dándote muchos hijos, muchas crías de tus ganados y abundantes cosechas en la tierra que a tus antepasados juró que te daría.
12 Y te abrirá su rico tesoro, que es el cielo, para darle a tu tierra la lluvia que necesite; y hará prosperar todo tu trabajo. Podrás prestar a muchas naciones, pero tú no tendrás que pedir prestado a nadie.
13 El Señor te pondrá en el primer lugar, y no en el último; siempre estarás por encima de los demás, y nunca por debajo, con tal de que atiendas a los mandamientos del Señor tu Dios, que yo te ordeno hoy, y los pongas en práctica,
14 sin apartarte de ellos por seguir a otros dioses y rendirles culto.
martes, 9 de agosto de 2016
¿COMO LLAMAR LA ATENCIÓN DE JESÚS?
Salmos 51:17
17 Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado;
Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.
Cuándo nos damos cuenta de que necesitamos un favor del Señor o queremos agradecerle, alabarlo y rendirle todos los honores y reconocimiento que El solo merece… ¿Cómo debemos hacer para llamar su atención…? Desde ya cuando vemos de que nos hemos quedado un poco en el caminar con El debido a un descuido involuntario o que queremos conocerlo… El nos dice que está atento a nuestras oraciones para concedernos nuestras peticiones y que está con nosotros hasta el fin del mundo y es cierto… Pero con nuestro pensamiento e imaginación en lo amoroso y fiel a su Palabra que realmente es y que lo promete me parece que no basta sino que el solo responde a un corazón contrito y humillado al cuál Dios no despreciará…
Hay muchos testimonios bíblicos en los cuales podemos observar cómo el Señor respondía a los que realmente necesitaban un favor de El. Algunos son por ejemplo cuando la mujer que tocó su manto ella se había propuesto que si únicamente tocaba su manto seria salva, ella ya se había dado cuenta que no dependía de los bienes que poseía los cuales había gastado en médicos y antes le iba peor (no tengo nada con los profesionales de la salud) como dicen las Escrituras reconociendo que la única esperanza que le quedaba dependía de Dios en Jesús quien en definitiva la había guiado hacia su Hijo en su Amor y Misericordia. Al Señor lo rodeaba y empujaba mucha gente según sus discípulos le hacen ver… que raro suena que los discípulos le hagan notar éste detalle al Maestro cuando en otro lado de las Sagradas Escrituras notamos que el miraba con compasión a todas las gentes o sea que al que miraba le dicen que vea… lo que ocurría era que Dios mira con ojos Espirituales porque Dios es Espíritu y mira y atiende a los que le llaman su atención con un toque de fe de su Espíritu Santo… El opera en su territorio de fe y lo que hizo esa mujer fue meterse a través de su actitud de fe en ese territorio propicio para todo favor de Dios… Porque Dios no mira cómo miran los hombres ya lo dijo Samuel cuando Ungió a David.
Y que decir de la mujer Sirofenisia descubriendo que no era suficiente de clamarle al Señor sino que había que tirarse a sus pies, de Saqueo subiéndose al árbol para ver mejor al Señor cosa que con ésta actitud Jesús VE el interés de éste hombre por conocerlo a El y procede a satisfacer su real necesidad que es bendecirlo a él y a toda su casa, del centurión que le pide al Señor por la salud de un familiar pero le agrega algo que al Señor le toca y llama su atención..: “Pero no vayas a mi casa porque no soy digno de recibirte…” de los que bajaron del techo a un enfermo luego de hacer un hueco y ponérselo delante a Jesús y muchos más…, pusieron su poca fe en llegar a Jesús y Dios que al que tiene poca le da más y al que no tiene lo poco que tiene se le quitará… lleva a su Hijo los necesitados de todo corazón en su mismo Espíritu.
Hay otra forma de llamar la atención del Señor la cuál es la ideal…, andando permanentemente en su Espíritu Romanos 8 …26 Y de la misma manera, también el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; porque no sabemos orar como debiéramos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles; 27 y aquel que escudriña los corazones sabe cuál es el sentir del Espíritu, porque El intercede por los santos conforme a la voluntad de Dios. Gracias Señor, Gloria a Dios.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)