miércoles, 24 de agosto de 2016

AL YACARE QUE SE DUERME LO HACEN CARTERA…

Es un viejo refrán pero con un sentido muy actual… Mateo 26:41 41 Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil. La tentación es descrita aquí como algo en lo que los discípulos podrían caer y para ello la respuesta adecuada sería la oración. Luego, oración y tentación se colocan una contra la otra. “Oren para que no caigan en tentación”, dijo el Señor. Obviamente, si ellos no oraban efectivamente caerían en tentación. Oración, comunión con Dios, mantener los canales de comunicación abiertos y recibir de Él el coraje y apoyo necesario por medio de la oración, es un escudo de protección contra la tentación. Eso no necesariamente significa que la tentación no vendrá, pero lo que de seguro significa es que cuando/si llega, nos hallará inquebrantables en la fe en vez de listos para caer en su trampa. Aunque no es solución definitiva la oración sola en algunos casos ya que de acuerdo a la guía del Señor también abría que agregarle seguir al Señor, testimonio, servirle y ser llenos de su Espíritu haciendo la voluntad del Padre. Y cuando no velamos y oramos fundamentalmente nos pasa lo que les pasó a los discípulos…, NEGARON AL SEÑOR.

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