lunes, 29 de agosto de 2016

SOMOS PERLAS PRECIOSAS DE DIOS

En la sexta parábola de Mateo 13 el Señor Jesús dijo: "También el reino de los cielos es semejante a un mercader que busca buenas perlas, que habiendo hallado una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró" (vs. 45-46). Un mercader de perlas es un especialista que conoce las buenas perlas. Éste encontró una perla preciosa, por eso vendió todo lo que tenía y la compró. Esta perla se refiere a Cristo, que es la puerta de perla, la entrada a la Nueva Jerusalén (Ap 21:21-22; cfr. Jn 10:9). La perla también se refiere a la iglesia, que es el Cuerpo de Cristo (Ef 1:22-23). La perla es producida en una ostra. Ésta es el producto de la herida que causa un grano de arena en la ostra. Al entrar el grano de arena en ella le causa un intenso dolor. Ese dolor es semejante a una piedrita en el ojo, éste lagrimea espontáneamente e intenta expulsarla. Como nuestros ojos son redondos, la piedrita sale con facilidad. Pero, cuando un grano de arena entra accidentalmente en la ostra, éste la hiere. Entonces, la ostra secreta un líquido que intenta expulsar al grano. En el interior de la ostra, a diferencia de nuestros ojos, su carne es muy suave, la cual está compuesta por capas. Una vez que el grano de arena entra, se aloja profundamente en la carne de la ostra, que no logra expulsarlo. La ostra herida secreta un líquido que comienza a envolver al grano de arena hasta que éste llega a ser una perla. El Señor Jesús también es como una gran ostra que un día vino a las "aguas de este mundo" y fue herido por nosotros. Su sufrimiento fue para que nosotros llegásemos a ser perlas (Is 53:5). En cuanto a nosotros, tomamos la copa de la bendición en la cena del Señor, pero el Señor por nuestra causa, tomó anteriormente la copa de la amargura (Mt 20:22). El Señor Jesús es como aquella ostra que sufrió por nosotros, los granos de arena. ¡Ahora esta perla no es solamente Cristo, sino somos todos nosotros! Somos como esa piedrita que entró en la ostra, y una vez que herimos al Señor Jesús, Él nos envolvió con el líquido de Su amor. Mientras más tiempo permanecemos en la ostra, somos más envueltos con el amor del Señor, que nos transforma en una perla. Por medio de Cristo y la iglesia, las "perlas" van creciendo cada vez más. Todo ahora es para producir la perla. Ese hombre vendió todo lo que tenía por causa de Cristo y la iglesia. Entre las cosas asombrosas que Dios creó en la naturaleza, está el proceso de las perlas, esas piedras preciosas que lucen tan hermosas y todo mundo admira por su fina belleza, pero aun las perlas tienen su historia, las perlas no aparecen siendo perlas, sino una ostra sin valor al fondo del mar que absorbe agua para mantenerse viva. Las perlas activan un mecanismo de defensa cuando sienten que un grano de arena entra con el agua, ese mecanismo produce una capa dura alrededor del grano, esta capa se llama nácar, y con el paso del tiempo se va desarrollando hasta formar esa valiosísima perla brillante y llamativa. Los procesos de la vida, nos colocan en una similitud muy grande con las perlas, comenzando de ser como la ostra, nuestra vida necesita estar en constante crecimiento, ¿te imaginas si en la ostra nunca entrara ese granito de arena del que tanto se defiende?, simplemente seguiría siendo una ostra sin valor que vive al fondo del mar y que apenas puede subsistir. Tal vez en su momento la ostra no se da cuenta que mientras se defiende de ese grano de arena que se coló en el agua, está transformando su vida por completo. Tu eres como esa perla en proceso, un día fuiste una ostra que se encontraba en el fondo del mar, tal vez estabas solo o sola, tal vez hasta pudiste pensar que no tenias valor, pero un día comenzaron a entrar granitos de arena de los que te defendías con todas tus fuerzas, tal vez esos granitos hoy están presentes y te sientes agobiado/a porque solo ves los problemas que hay a tu alrededor, quizá te sientas atacado/a por momentos y no sabes que hacer, o de donde obtener la fuerza para defenderte, pero sabes, Dios esta permitiendo que pases por el proceso para hacer de ti una hermosa perla de gran valor. También el reino de los cielos es semejante a un mercader que busca buenas perlas, que habiendo hallado una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró. (Mateo 13:45-46) así de valiosa eres en manos de Dios, una fina perla que ha pasado por procesos en ocasiones dolorosos, pero que el comprador, que es Dios, ha encontrado en ti la mas valiosa y hermosa de las piezas. Quizá hoy no entiendas muchas cosas, puede que el dolor no te deja ver mas allá de lo que tu sufrimiento te dice, y es que las circunstancias a veces son difíciles y nos impiden comprender los propósitos de Dios en nuestra vida, pero dentro de todo eso, debes saber que si Dios ha permitido que pases por cosas que hoy crees que son demasiado grandes y el proceso duela por momentos, puedes tener la seguridad que será solamente para forjar en ti un hombre o mujer valiosa, valiente y fuerte y que dentro del proceso jamás estarás sola. A veces sin darnos cuenta, mientras pasamos por momentos difíciles estamos creciendo y desarrollando capacidades que en el momento no podemos ver, ni darnos cuenta, pero que al pasar el tiempo logramos entender y nos damos cuenta que por esas situaciones nos hemos vuelto mas fuertes. El encontrarte en situaciones difíciles, no es por que Dios se haya olvidado de ti, ¡nunca lo hará!, es cierto que hay cosas que no podemos entender, pero si de algo puedes estar completamente seguro/a es que pese a las circunstancias, a los problemas y dificultades, Dios está forjando un nuevo hombre/mujer, está haciendo que crezcas y tu espíritu se desarrolle hasta llegar a la medida que tiene que llegar, no permitas que las situaciones acaben con tu paz, ni con tu alegría, sino por el contrario ¡alégrate, porque estas apunto de convertirte en una preciosa perla!

miércoles, 24 de agosto de 2016

AL YACARE QUE SE DUERME LO HACEN CARTERA…

Es un viejo refrán pero con un sentido muy actual… Mateo 26:41 41 Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil. La tentación es descrita aquí como algo en lo que los discípulos podrían caer y para ello la respuesta adecuada sería la oración. Luego, oración y tentación se colocan una contra la otra. “Oren para que no caigan en tentación”, dijo el Señor. Obviamente, si ellos no oraban efectivamente caerían en tentación. Oración, comunión con Dios, mantener los canales de comunicación abiertos y recibir de Él el coraje y apoyo necesario por medio de la oración, es un escudo de protección contra la tentación. Eso no necesariamente significa que la tentación no vendrá, pero lo que de seguro significa es que cuando/si llega, nos hallará inquebrantables en la fe en vez de listos para caer en su trampa. Aunque no es solución definitiva la oración sola en algunos casos ya que de acuerdo a la guía del Señor también abría que agregarle seguir al Señor, testimonio, servirle y ser llenos de su Espíritu haciendo la voluntad del Padre. Y cuando no velamos y oramos fundamentalmente nos pasa lo que les pasó a los discípulos…, NEGARON AL SEÑOR.

viernes, 19 de agosto de 2016

¿DONDE ESTAS TU?

Esta es la primera pregunta que Dios hizo al hombre - ¿Dónde estás tú? Y, es la primera pregunta que Dios hace al hombre ahora. ¿Dónde estás tú? (Génesis 3:8,9). Después de su desobediencia, Adán y Eva tuvieron miedo de Dios, y se escondieron de Él. Eso siempre es el resultado del pecado – una separación de Dios. Dios se les acercó, y le hizo a Adán esta pregunta, ¿DONDE ESTÁS TÚ? 1. Dios sabía dónde estaban físicamente - escondidos del El tras de un árbol. 2. Dios sabía dónde estaban espiritualmente - desobedientes - en pecado. Entonces, ¿Por qué le hizo a Adán la pregunta? - ¿Dónde estás tú? "Dios quería que Adán reconociera su condición pecaminosa y la posición en que se encontraba por haber desobedecido (pecado), para luego, admitir su culpa, y pedirle perdón". Pero Adán no lo hizo. ¿Cuál fue el resultado? ¡El juicio de Dios cayó sobre ellos¡ y a través de ellos, sobre todos sus descendientes – "toda la raza humana". Es por eso que todos nacemos en pecado (Romanos 3:23), y estamos condenados delante de Él (Juan 3:18,36), hasta que recibamos a Cristo como nuestro Salvador Personal. Cuando Dios mira el mundo, ve dos familias. Ve la familia de Adán y ve la familia de Cristo. Adán es la cabeza de todos los que están en su familia y Cristo es la Cabeza de todos los que están en Su familia. Un día, un niño llegó a la puerta de su casa muy entusiasmado. y le dijo a su padre: ¡Papi!, "tengo algo muy delicioso para ti. Lo he hecho con mis propias manos." El padre miro el regalo de su hijo. Era una torta hecha de barro. A la vista del niño, era algo maravilloso; a la vista del padre, era un terrón de barro. Sucede algo parecido en la esfera espiritual. El hombre se acerca a Dios con sus buenas obras, pensando que son realmente maravillosas - que Dios tiene que ser bien impresionado por ellas. Pero Dios las ve como "trapos de inmundicia", inaceptables porque son contaminadas por la naturaleza pecaminosa del hombre perdido. 3. Andar por el CAMINO ESPACIOSO que lleva a la perdición. (Mateo 7:13-14). Uno no tiene que hacer NADA para entrar a ese camino. El pecador entró en ese camino en el momento de su concepción. 4. Estar PERDIDO sin salvación. (Romanos 5:18). Conclusión: En Adán vemos LA RUINA COMPLETA DEL HOMBRE EN PECADO. Cada persona en Adán es CULPABLE ante Dios. Cada persona en Adán está CONDENADA. Debemos ver que cada persona en la raza de Adán es culpable y está condenada. Y no podemos excluirnos de la raza de Adán. El hacer buenas obras, ser religioso, hacernos miembros de una iglesia, nada de eso nos eliminará de la raza de Adán a) Ahora comprendemos por que la Biblia dice: "Os es necesario nacer otra vez...." (Juan 3:3). ¿Por qué es necesario que cada persona nazca de nuevo? ¿Por qué es necesario que tú nazcas de nuevo? Porque cada persona ha nacido dentro de la raza pecaminosa de Adán que está bajo la condenación de Dios. Tú has nacido dentro de la raza pecaminosa de Adán que está bajo la condenación de Dios. b) Para salvar a la raza arruinada de Adán, Dios tuvo que hacer algo. Nosotros no podíamos hacer nada para salvarnos a nosotros mismos, tú no podías hacer nada para salvarte a ti mismo, pero Dios nos ama e hizo algo maravilloso por nosotros: Envió a su Hijo al mundo para ser nuestro Salvador. (I Juan 4:14). El Señor Jesús fue crucificado por nuestros pecados. El llevó los pecados de todo el mundo. Dios no pasa por alto nuestros pecados; pero los perdona porque ve la sangre de su Hijo que fue derramada por ellos. c) Por Su muerte y resurrección el Señor Jesús hizo posible que todo ser humano personalmente saliera de la raza pecaminosa de Adán y se convirtiera en miembro de la familia de Dios. Por la fe en el Señor Jesucristo los hombres pueden NACER DE NUEVO EN CRISTO, y pasar a ser miembro de la familia de Dios. Por la fe en el Señor Jesucristo tú puedes NACER DE NUEVO EN CRISTO, y pasar a ser miembro de la familia de Dios. Así vemos que la salvación de Dios está en una Persona: El Señor Jesucristo. (Romanos 5:19). d) Por nacimiento cada persona es miembro de la raza pecaminosa y arruinada de Adán. Para convertirnos en hijos de Dios tenemos que nacer de nuevo. para convertirte en Hijo de Dios, tú tienes que nacer de nuevo. Dios nos puso en CRISTO. Por nacimiento físico todos estamos en la familia pecaminosa de Adán. Todos estamos en Adán. Es por eso que el Señor Jesús dijo que es necesario nacer de nuevo. Debemos nacer de nuevo espiritualmente para poder entrar en la familia de Cristo. 1. ¡Tenemos noticias maravillosas! Cuando recibimos al Señor Jesucristo como nuestro Salvador, Dios nos sacó de la familia de Adán y nos puso en la familia de Cristo. Dios nos puso en Cristo. Ahora estamos en Cristo. (1 Corintios 1:3) Cuando Recibisteis al Señor Jesucristo como tu Salvador, Dios te saco de la familia de Adán y te puso en la familia de Cristo. "Dios te puso en Cristo" ¡Ahora estas en Cristo! 2. ¿Cómo llegamos a estar en Cristo? ¡Dios nos puso allí! Nosotros nunca hubiésemos podido haber hecho eso por nosotros mismos, Tu nunca hubieses podido haber hecho eso por ti mismo; pero Dios lo hizo por nosotros. Por Su poder maravilloso Dios nos sacó de la familia pecaminosa de Adán y nos puso en la familia de Cristo. Dios nos puso en Cristo. 3. La frase más preciosa de toda la Biblia es la pequeña frase en Cristo. Una y otra vez la Biblia dice que los que han confiado en Cristo como su Salvador están en Cristo. ¡Dios desea que los creyentes sepan que están en Cristo! ¿Qué significa estar EN CRISTO? En el momento en que recibimos a Cristo como nuestro Salvador, Dios nos puso en Cristo. Ya no estamos en Adán, ahora estamos en Cristo. ¡Siempre estaremos en Cristo! Dios siempre nos verá en Cristo. Cuando Recibisteis al Señor Jesucristo como tu Salvador, Dios te saco de la familia de Adán y te puso en la familia de Cristo. "Dios te puso en Cristo" ¡Ahora estas en Cristo! ¡Siempre estarás en Cristo! Dios siempre te vera en Cristo. ¡Qué maravilloso! Aquí hay algunos versículos que nos hablan de nuestra nueva posición EN CRISTO, que ahora es Tu nueva posición EN CRISTO: "Mas por él estáis vosotros EN CRISTO JESÚS" (1 Corintios 1:30). "Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales EN CRISTO" (Efesios 1:3). "Según nos escogió EN ÉL antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él". (Efesios 1:4). "Porque somos hechura suya, creados EN CRISTO JESÚS para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas". (Efesios 2:10). "De modo que si alguno está EN CRISTO, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas". (2 Corintios 5:17). "Y estamos en el verdadero, EN SU HIJO JESUCRISTO". (1 Juan 5:20). "EN QUIEN tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados". (Colosenses 1:14). "Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están EN CRISTO JESÚS" (Romanos 8:1). Dios desea que cada creyente sepa que está EN CRISTO. Fíjense en la palabras, "en Cristo", "en Él", y "en el cual" ¿Qué quiere decir estar "EN CRISTO"? Vamos a considerar algunas de estas bendiciones de estar En CRISTO. Estar EN CRISTO quiere decir: COMPARTIR en TODO lo que Cristo hizo y todo lo que es hoy. (Romanos 5:17-19). La Biblia dice que Dios "nos bendijo con toda bendición espiritual� EN CRISTO". (Efesios 1:3). Somos PERDONADOS: Porque estamos en Cristo Dios nos ha perdonado todos nuestros pecados. (Colosenses 1:14). Somos JUSTIFICADOS: ¿Qué quiere decir ser justificado? Quiere decir ser declarado justo. ¿Cómo somos justificados ante Dios? Somos justificados EN CRISTO. El Señor Jesús era perfectamente justo, y ahora Dios nos ve justos en Él. El llevó nuestros pecados para que nosotros tuviéramos su justicia. (2 Corintios 5:21) Somos HECHOS CERCANOS a Dios: Como pecadores estábamos separados de Dios y teníamos temor de acercarnos a su presencia. Pero ahora, en Cristo Jesús, podemos acercarnos confiadamente a la presencia de Dios porque la sangre de Jesucristo nos ha limpiado, nos limpia y nos limpiara de todo pecado. (Efesios 2:13; 1 Juan 1:7,9; 2:1). Somos REDIMIDOS: Redimir significa pagar un precio para volver a comprar algo. Por causa de la desobediencia de Adán, fuimos "robados" de Dios por Satanás. Pero Cristo nos ha redimido. Él nos ha "vuelto a comprar". Ahora pertenecemos al que nos redimió. (Efesios 1:7). Cristo tuvo que pagar un gran precio para redimirnos. ¿Cuál fue el precio que pagó por nosotros? Fue el precio de Su preciosa sangre. Él murió en la cruz para volvernos a comprar. (1 Pedro 1:18-19). a. Somos ACEPTADOS por Dios: 1) Antes de ser salvos, éramos enemigos de Dios. Dios no podía aceptarnos porque estábamos en la familia pecaminosa de Adán. 2) Ahora somos aceptados por Él como sus propios hijos amados. ¿Por qué somos aceptados por Dios? ¡Porque estamos EN CRISTO! (Efesios 1:6). ¿Qué significa ser "aceptados en Cristo"? Significa que Dios nos ama y nos acepta de la misma manera en que ama y acepta a Su Propio Hijo Amado. Somos "aceptos en Su Amado Hijo". Ilustración: En una ocasión hubo una hermosa niña que vivía en un país lejano. Su familia era muy humilde y su futuro no brillaba mucho. Un día ella decidió dejar su hogar e ir a otro país para ser sirvienta en el hogar de un hombre muy rico. El hombre era muy rico y su hogar le parecía un palacio. El hombre era amable y la trataba bien y ella trabajaba mucho para agradarlo. El hombre rico tenía un hijo a quien amaba mucho. Con el paso del tiempo, el hijo se enamoró de la hermosa sirvienta. Ella también lo amaba y un día, él le pidió que fuera su esposa. El padre se agradó que su hijo había encontrado a una muchacha con la que se quería casar. Un día el hijo y la sirvienta se casaron. De repente todo cambió para la jovencita. Ella ya no era la sirvienta, sino había sido aceptada en la familia del padre rico. ¿Por qué fue aceptada? Ella fue acepta porque había llegado a ser la esposa del hijo amado. Ella era "acepta en el hijo amado". Esto es una figura de lo que Dios ha hecho por nosotros. Una vez estuvimos en Adán. No teníamos esperanza ni futuro. Pero un día recibimos al Señor Jesús como nuestro Salvador y todo cambió. Ahora somos completamente aceptados por Dios. b. Somos SANTOS: 1) Dios tiene un nombre nuevo para los creyentes. Él llama a los creyentes "santos en Cristo Jesús". (Filipenses 4:21; Hebreos 10:10). La Palabra "santo" quiere decir uno que es perfecto (Completo) y libre de toda culpa. A los ojos de Dios, cada creyente es un santo en Cristo. En nosotros mismos no somos santos, pero Dios nos ve en Cristo. 2) Cuando comparecemos ante Dios, comparecemos en la santidad de Cristo. Somos "santos EN CRISTO". c. Somos SELLADOS: Somos hijos de Dios y nuestro destino es el Cielo. Dios nos ha puesto en Cristo y nos ha sellado con el Espíritu Santo. (Efesios 1:13). d. Somos COMPLETOS: Todo lo que necesitamos para vivir la vida cristiana es nuestro en Cristo. Somos completos en Él. (Colosenses 2:9- 10). Conclusión: Hemos considerado solamente unos pocos de los versículos que nos dicen lo que significa estar en Cristo. Como hijos de Dios, ya no estamos en Adán. Ahora estamos EN CRISTO. 1. Tener una nueva "POSICIÓN" ante Dios. Nuestra "posición" es la manera en que Dios nos ve en Cristo. Antes de recibir a Cristo como nuestro Salvador, Dios nos veía en Adán. Esa era nuestra vieja posición. Ahora tenemos una nueva posición ante los ojos de Dios. Dios ahora nos ve en Cristo. Él nos ama y nos acepta de la misma manera en que ama y acepta a Su Propio Hijo amado. a. ¿Querrá decir eso que nunca más volveremos a pecar? No, no quiere decir eso. En la epístola que el apóstol Pablo escribió a los creyentes en Corinto, encontramos algunas cosas que parecen difíciles de entender. Por un lado, Pablo llama a estos creyentes "santos" y dice que son "santificados" (hechos santos) en Cristo Jesús". Por otra parte, en la misma carta, Pablo habla de algunos de los pecados terribles en sus vidas. Algunos de ellos eran orgullosos; otros se peleaban entre ellos mismos y otros más eran culpables de inmoralidad. b. ¿Cuál es la explicación de esto? ¿Cómo podía decir Pablo que eran "santos en Cristo" mientras que a la vez no estaban viviendo como los cristianos debieran vivir? Para responder a estas preguntas, debemos comprender la diferencia entre nuestra POSICIÓN y nuestra CONDICIÓN. 1) nuestra NUEVA POSICIÓN: a) ¿Cuál es nuestra posición? Nuestra posición es la manera como Dios nos ve en Cristo. Incluye todo lo que Dios ha hecho por nosotros en Cristo. Dios nos ha dado una posición perfecta en Cristo. b) ¿Es nuestra posición siempre perfecta? Sí, lo es. ¿Por qué? Porque depende de lo que Dios ha hecho por nosotros en Cristo. Estamos EN CRISTO, y Dios nos ve perfectos en El. (Hebreos 10:14). c) ¿Puedo perder mi posición en Cristo? No, nunca puedo perder mi posición en Cristo, pero hay algo que sí puedo perder. Puedo perder el gozo de mi posición en Cristo. Si desobedezco a Dios y continúo haciendo cosas que le desagradan, perderé mi gozo. 2) nuestra CONDICIÓN: a) ¿Cuál es nuestra Condición? Nuestra condición es la manera como vivimos en la tierra. La Biblia la llama nuestro "andar". b) ¿Es perfecta nuestra condición alguna vez? No, no lo es. ¿Por qué? Porque depende de lo que somos en nosotros mismos. Somos pecaminosos. (I Juan 1:8). Estar VESTIDOS con TÚNICAS de Pieles, que representan la Justicia de Dios, lograda a través de la fe. (Génesis 3:21). a) La justicia de Dios se basa en la sangre de Cristo. (Romanos 3:23,24-25; Hebreos 9:22; 1 Pedro 1:18-19). b) La justicia de Dios es recibida por la fe. (Romanos 3:21-23. Véase vs 22) Andar por el CAMINO ANGOSTO, que lleva la vida eterna. (Mateo 7:13-14). a) Uno tiene que hallar ese camino, y hallándolo, entrarlo por la fe. Cristo dijo que El era el camino a Dios. (Juan 14:6) b) En el momento de poner nuestra fe en Cristo, uno entra al camino angosto, y recibe la vida eterna. (1 Juan 5:11-12) 2. Estar ¡SALVO! del pecado y de la condenación. La FE en NUESTRA NUEVA POSICION "EN CRISTO": Nos ayudara en nuestra vida cristiana recordar que: Nuestra NUEVA POSICION EN CRISTO es la manera como Dios nos ve en Cristo mientras que NUESTRA CONDICION es la manera como vivimos en la tierra. A la vista de Dios en Cristo siempre somos perfectos; en nosotros mismos, somos pecadores. ¿Querrá decir eso que podemos estar satisfechos con nuestros pecados? ¡No, no quiere decir eso! Dios quiere que nuestra vida cotidiana llegue a la altura de nuestra posición en Cristo. Somos "santos en Cristo"; Dios quiere que seamos santos también en nuestra vida diaria. (I Pedro 1:15). ¿Cómo podemos ser Santos? En su Palabra, Dios nos ha dicho cómo debemos "andar" o vivir en esta vida. Debemos andar por fe. Esto quiere decir que debemos depender de lo que somos en Cristo. (Colosenses 2:6). "la FE en NUESTRA NUEVA POSICION EN CRISTO, es lo que HACE que esta sea VERDADERA en nuestra vida". Cuando comprendemos y creemos que somos "santos en Cristo Jesús" nos convertimos en santos en nuestra vida diaria. Cuando vemos y creemos que somos "santos en Cristo Jesús" empezamos a vivir como los santos deben vivir. Cuando vemos y creemos que verdaderamente somos "hijos de Dios" empezamos a vivir como deben vivir los hijos de Dios. a) Cuando dependemos de lo que somos en Cristo, el Espíritu Santo lo hace real en nuestra vida. Conclusión: a) He aquí un gran secreto de la vida cristiana: "La Fe en NUESTRA NUEVA POSICION Es lo que hace que esta sea verdadera en nuestra vida". b) ¡Dios nos ha puesto EN CRISTO. En nosotros mismos, no somos nada; EN CRISTO LO SOMOS TODO! Conclusión Final A. ¿Dónde estás tú en este momento? 1. En ADÁN o En CRISTO. 2. VESTIDO DE HOJAS DE HIGUERA o TÚNICAS DE PIELES. 3. Yendo por el CAMINO ESPACIOSO o por el CAMINO ANGOSTO. 4. PERDIDO o SALVO. B. Tu única esperanza es Cristo Jesús.

domingo, 14 de agosto de 2016

BENDICIONES PARA LOS QUE OBEDECEN A DIOS

Deuteronomio 28:7-14 Dios Habla Hoy 28 »Si de veras obedeces al Señor tu Dios, y pones en práctica todos sus mandamientos que yo te ordeno hoy, entonces el Señor te pondrá por encima de todos los pueblos de la tierra. 2 Además, todas estas bendiciones vendrán sobre ti y te alcanzarán por haber obedecido al Señor tu Dios. 3 Serás bendito en la ciudad y en el campo. 4 Serán benditos tus hijos y tus cosechas, y las crías de tus vacas, de tus ovejas y de todos tus animales. 5 Serán benditos tu cesta y el lugar donde amasas la harina, 6 y tú serás bendito en todo lo que hagas. 7 »El Señor pondrá en tus manos a tus enemigos cuando te ataquen. Avanzarán contra ti en formación ordenada, pero huirán de ti en completo desorden. 8 »El Señor enviará su bendición sobre tus graneros y sobre todo lo que hagas, y te hará vivir feliz en el país que va a darte. 9 »Si cumples sus mandamientos y sigues sus caminos, el Señor tu Dios te mantendrá como pueblo consagrado a él, tal como te lo ha jurado. 10 Entonces todos los pueblos de la tierra verán que sobre ti se invoca el nombre del Señor, y te tendrán miedo. 11 El Señor te mostrará su bondad dándote muchos hijos, muchas crías de tus ganados y abundantes cosechas en la tierra que a tus antepasados juró que te daría. 12 Y te abrirá su rico tesoro, que es el cielo, para darle a tu tierra la lluvia que necesite; y hará prosperar todo tu trabajo. Podrás prestar a muchas naciones, pero tú no tendrás que pedir prestado a nadie. 13 El Señor te pondrá en el primer lugar, y no en el último; siempre estarás por encima de los demás, y nunca por debajo, con tal de que atiendas a los mandamientos del Señor tu Dios, que yo te ordeno hoy, y los pongas en práctica, 14 sin apartarte de ellos por seguir a otros dioses y rendirles culto.

martes, 9 de agosto de 2016

¿COMO LLAMAR LA ATENCIÓN DE JESÚS?

Salmos 51:17 17 Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios. Cuándo nos damos cuenta de que necesitamos un favor del Señor o queremos agradecerle, alabarlo y rendirle todos los honores y reconocimiento que El solo merece… ¿Cómo debemos hacer para llamar su atención…? Desde ya cuando vemos de que nos hemos quedado un poco en el caminar con El debido a un descuido involuntario o que queremos conocerlo… El nos dice que está atento a nuestras oraciones para concedernos nuestras peticiones y que está con nosotros hasta el fin del mundo y es cierto… Pero con nuestro pensamiento e imaginación en lo amoroso y fiel a su Palabra que realmente es y que lo promete me parece que no basta sino que el solo responde a un corazón contrito y humillado al cuál Dios no despreciará… Hay muchos testimonios bíblicos en los cuales podemos observar cómo el Señor respondía a los que realmente necesitaban un favor de El. Algunos son por ejemplo cuando la mujer que tocó su manto ella se había propuesto que si únicamente tocaba su manto seria salva, ella ya se había dado cuenta que no dependía de los bienes que poseía los cuales había gastado en médicos y antes le iba peor (no tengo nada con los profesionales de la salud) como dicen las Escrituras reconociendo que la única esperanza que le quedaba dependía de Dios en Jesús quien en definitiva la había guiado hacia su Hijo en su Amor y Misericordia. Al Señor lo rodeaba y empujaba mucha gente según sus discípulos le hacen ver… que raro suena que los discípulos le hagan notar éste detalle al Maestro cuando en otro lado de las Sagradas Escrituras notamos que el miraba con compasión a todas las gentes o sea que al que miraba le dicen que vea… lo que ocurría era que Dios mira con ojos Espirituales porque Dios es Espíritu y mira y atiende a los que le llaman su atención con un toque de fe de su Espíritu Santo… El opera en su territorio de fe y lo que hizo esa mujer fue meterse a través de su actitud de fe en ese territorio propicio para todo favor de Dios… Porque Dios no mira cómo miran los hombres ya lo dijo Samuel cuando Ungió a David. Y que decir de la mujer Sirofenisia descubriendo que no era suficiente de clamarle al Señor sino que había que tirarse a sus pies, de Saqueo subiéndose al árbol para ver mejor al Señor cosa que con ésta actitud Jesús VE el interés de éste hombre por conocerlo a El y procede a satisfacer su real necesidad que es bendecirlo a él y a toda su casa, del centurión que le pide al Señor por la salud de un familiar pero le agrega algo que al Señor le toca y llama su atención..: “Pero no vayas a mi casa porque no soy digno de recibirte…” de los que bajaron del techo a un enfermo luego de hacer un hueco y ponérselo delante a Jesús y muchos más…, pusieron su poca fe en llegar a Jesús y Dios que al que tiene poca le da más y al que no tiene lo poco que tiene se le quitará… lleva a su Hijo los necesitados de todo corazón en su mismo Espíritu. Hay otra forma de llamar la atención del Señor la cuál es la ideal…, andando permanentemente en su Espíritu Romanos 8 …26 Y de la misma manera, también el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; porque no sabemos orar como debiéramos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles; 27 y aquel que escudriña los corazones sabe cuál es el sentir del Espíritu, porque El intercede por los santos conforme a la voluntad de Dios. Gracias Señor, Gloria a Dios.