viernes, 30 de septiembre de 2016
NUESTRA FE DEBE ESTAR PUESTA EN JESUCRISTO
Tampoco dudó […] de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe… (v. 20).
Lectura: Romanos 4:18-25
«Tienes que tener fe», dice la gente. Pero ¿qué significa eso? ¿Cualquier fe es una fe buena?
«Cree en ti mismo y en lo que eres —escribió un pensador hace un siglo—. En ti hay algo más grande que cualquier obstáculo». Por muy bonito que suene esto, se hace pedazos cuando se estrella contra la realidad. Necesitamos fe en algo más grande que nosotros mismos.
Dios prometió a Abram una multitud de descendientes (Génesis 15:4-5), pero enfrentaba un obstáculo enorme: era anciano y no tenía hijos. Cuando él y Sara se cansaron de esperar que el Señor cumpliera su promesa, trataron de vencer esa traba por sí solos. El resultado fue una familia dividida y mucha discordia innecesaria (Génesis 16; 21:8-21).
Nada de lo que Abraham hizo por su propia fuerza funcionó. Sin embargo, al final, fue conocido como un hombre de gran fe. Pablo dijo de él: «creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia (Romanos 4:18). Esta fe, dijo Pablo, «le fue contada por justicia» (v. 22).
La fe de Abraham estaba puesta en algo mucho más grande que él: en el Dios único. Lo que marca toda la diferencia es el objeto de nuestra fe.
Este hecho se ha repetido muchísimas veces… se recibe una palabra-Promesa de Dios y ya queremos resolver nosotros con nuestro razonamiento a Moisés le pasó lo mismo Dios le dijo que lo iba a usar para hacer justicia en el pueblo de Dios y por sus medios resolvió hacer justicia con un egipcio que había maltratado a un judío… Dios ve la reacción ante semejantes promesas y llamados y le agrada pero EL anuncia lo que va a hacer con la vida de uno para que nos preparemos para no ser sorprendido pero Dios prepara y determina el momento justo para llevar a cabo el plan que tiene con nuestras vidas es como la venida del Señor EL anunció que vuelve otra vez pero no dice cuando…, EL HACE TODO CUANDO LO CREE CONVENIENTE, nosotros solo tenemos que estar quietos en Cristo creyendo para ver LA GLORIA DE DIOS.
Señor, quiero tener una fe fuerte en ti; no en mí mismo, en mis capacidades ni en otros.
Nuestra fe es buena si está puesta en la Persona correcta.
domingo, 25 de septiembre de 2016
¡MARTA, MARTA, ESTAS MUY OCUPADA EN COSAS…!
Lucas 10:38-42
38 Jesús siguió su camino y llegó a una aldea, donde una mujer llamada Marta lo hospedó.39 Marta tenía una hermana llamada María, la cual se sentó a los pies de Jesús para escuchar lo que él decía. 40 Pero Marta, que estaba atareada con sus muchos quehaceres, se acercó a Jesús y le dijo:
—Señor, ¿no te preocupa nada que mi hermana me deje sola con todo el trabajo? Dile que me ayude.
41 Pero Jesús le contestó:
—Marta, Marta, estás preocupada y te inquietas por demasiadas cosas, 42 pero sólo una cosa es necesaria. María ha escogido la mejor parte, y nadie se la va a quitar.
TODO TIENE SU TIEMPO
Eclesiastés 3:9-11
9 ¿Qué saca el trabajador de aquello en que se afana? 10 He visto la tarea que Dios ha dado a los hijos de los hombres para que en ella se ocupen.11 El ha hecho todo apropiado a[c] su tiempo. También ha puesto la eternidad en sus corazones; sin embargo[d], el hombre no descubre la obra que Dios ha hecho desde el principio hasta el fin.
Ese era el momento de Dios para escuchar a su enviado las Buenas Nuevas ese momento si es Sagrado… y no, dejar de de cumplir en cualquier momento con nuestras responsabilidades para dedicárselo a aprender del Señor… Dios es Sabio y si somos guiados por El nos llevara a un momento especial para estar a sus pies que es el lugar más Alto en el que podamos estar.
martes, 20 de septiembre de 2016
¿ENTENDEMOS A LAS SAGRADAS ESCRITURAS (LA BIBLIA)….?
No es un libro de historia…, en el que solamente al leer ya tenemos un panorama de lo que se trata…, es el Libro de Dios escrito por Hombres Santos de Dios inspirados por el Espíritu Santo, y a Dios al ser Espíritu naturalmente no se le va a poder entender ni tener la idea de SU PROPÓSITO y muchos menos el de los escritores mostrando Las Buenas Nuevas de Jesucristo si no se dispone del mismo Espíritu que le es dado a quiénes creen…
Lectura: Lucas 24:13-32
27 Luego se puso a explicarles todos los pasajes de las Escrituras que hablaban de él, comenzando por los libros de Moisés y siguiendo por todos los libros de los profetas.
EN EL CAMINO A EMAÚS
13 Aquel mismo día, dos de los discípulos se dirigían a un pueblo llamado Emaús, a unos once kilómetros de Jerusalén. 14 Iban hablando de todo lo que había pasado.15 Mientras conversaban y discutían, Jesús mismo se acercó y comenzó a caminar con ellos. 16 Pero aunque lo veían, algo les impedía darse cuenta de quién era. 17 Jesús les preguntó:
— ¿De qué van hablando ustedes por el camino?
Se detuvieron tristes, 18 y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, contestó:
— ¿Eres tú el único que ha estado alojado en Jerusalén y que no sabe lo que ha pasado allí en estos días?
19 Él les preguntó:
— ¿Qué ha pasado?
Le dijeron:
—Lo de Jesús de Nazaret, que era un profeta poderoso en hechos y en palabras delante de Dios y de todo el pueblo;20 y cómo los jefes de los sacerdotes y nuestras autoridades lo entregaron para que lo condenaran a muerte y lo crucificaran. 21 Nosotros teníamos la esperanza de que él sería el que había de libertar a la nación de Israel. Pero ya hace tres días que pasó todo eso.22 Aunque algunas de las mujeres que están con nosotros nos han asustado, pues fueron de madrugada al sepulcro,23 y como no encontraron el cuerpo, volvieron a casa. Y cuentan que unos ángeles se les han aparecido y les han dicho que Jesús vive. 24 Algunos de nuestros compañeros fueron después al sepulcro y lo encontraron tal como las mujeres habían dicho, pero a Jesús no lo vieron.
25 Entonces Jesús les dijo:
— ¡Qué faltos de comprensión son ustedes y qué lentos para creer todo lo que dijeron los profetas! 26 ¿Acaso no tenía que sufrir el Mesías estas cosas antes de ser glorificado?
27 Luego se puso a explicarles todos los pasajes de las Escrituras que hablaban de él, comenzando por los libros de Moisés y siguiendo por todos los libros de los profetas.
28 Al llegar al pueblo adonde se dirigían, Jesús hizo como que iba a seguir adelante. 29 Pero ellos lo obligaron a quedarse, diciendo:
—Quédate con nosotros, porque ya es tarde. Se está haciendo de noche.
Jesús entró, pues, para quedarse con ellos. 30 Cuando ya estaban sentados a la mesa, tomó en sus manos el pan, y habiendo dado gracias a Dios, lo partió y se lo dio. 31 En ese momento se les abrieron los ojos y reconocieron a Jesús; pero él desapareció. 32 Y se dijeron el uno al otro:
— ¿No es verdad que el corazón nos ardía en el pecho cuando nos venía hablando por el camino y nos explicaba las Escrituras?
Esa fue la tarea principal del Maestro enseñar personalmente con El Espíritu Santo de Dios que estaba en EL para que la gente le escuchara, creyera y entendiera el Plan de Dios…, luego en la misma estrategia de Dios se permite que Jesús sea entregado, condenado injustamente, muerto y sepultado para pagar por todos los pecados de la humanidad y dejarlos libres para vivir la vida de Dios, como estaba establecido por Dios mismo pero también resucitado para que de ésta manera se viva para la Gloria y Honra de nuestro Gran Padre y Todopoderoso Dios Eterno y así cuando El Señor Jesucristo fuera llevado hasta la misma presencia de Dios a ocupar otra vez su lugar…, fuera enviado el Espíritu Santo que ya no haría un trabajo limitado por un cuerpo humano sino por todo el mundo y de esta manera cumplir su Palabra que dice que donde halla dos o tres en su nombre EL estaría ahí, y darles a todo aquel que se lo pida su Espíritu Santo para entender y recordar todo lo que Jesús nos ha mostrado y enseñado.
Señor, ayúdame a ver tu plan en las Escrituras.
Jesús dio su vida para mostrarnos su amor.
jueves, 15 de septiembre de 2016
¿DE QUIEN SOS HIJO? ¿DE DIOS O DEL ENEMIGO DE DIOS? II PARTE
¿A QUIEN SERVIS? ¿A DIOS O AL DIABLO?
No se puede servir a dos señores…., Y esto puede ser involuntaria e ignorantemente.
Y no me digas que te apoyas en las señales y milagros por que el otro hace aparentemente las mismas señales y milagros como cuando por ejemplo Moisés fue a pedir que dejaran libre al Pueblo de Dios…
La vara de Aarón
Éxodo 7:8-13
8 Habló Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo:
9 Si Faraón os respondiere diciendo: Mostrad milagro; dirás a Aarón: Toma tu vara, y échala delante de Faraón, para que se haga culebra.
10 Vinieron, pues, Moisés y Aarón a Faraón, e hicieron como Jehová lo había mandado. Y echó Aarón su vara delante de Faraón y de sus siervos, y se hizo culebra.
11 Entonces llamó también Faraón sabios y hechiceros, e hicieron también lo mismo los hechiceros de Egipto con sus encantamientos;
12 pues echó cada uno su vara, las cuales se volvieron culebras; más la vara de Aarón devoró las varas de ellos.
13 Y el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó, como Jehová lo había dicho.
Asique señales y milagros no funciona para llamarse Hijo o Siervo de Dios.
sábado, 10 de septiembre de 2016
¡¡¡DAVID, ES TU OPORTUNIDAD!!!
1 Samuel 17:1-58
A David no le importó quién era ese guerrero con el que se iba a enfrentar solo hizo dos preguntas:
¿Qué harán al hombre que venciere a este filisteo, y quitare el oprobio de Israel? Porque ¿quién es este filisteo incircunciso, para que provoque a los escuadrones del Dios viviente? (v 26)
17 Los filisteos juntaron sus ejércitos para la guerra, y se congregaron en Soco, que es de Judá, y acamparon entre Soco y Azeca, en Efes-damim.
2 También Saúl y los hombres de Israel se juntaron, y acamparon en el valle de Ela, y se pusieron en orden de batalla contra los filisteos.
3 Y los filisteos estaban sobre un monte a un lado, e Israel estaba sobre otro monte al otro lado, y el valle entre ellos.
4 Salió entonces del campamento de los filisteos un paladín, el cual se llamaba Goliat, de Gat, y tenía de altura seis codos y un palmo.
5 Y traía un casco de bronce en su cabeza, y llevaba una cota de malla; y era el peso de la cota cinco mil siclos de bronce.
6 Sobre sus piernas traía grebas de bronce, y jabalina de bronce entre sus hombros.
7 El asta de su lanza era como un rodillo de telar, y tenía el hierro de su lanza seiscientos siclos de hierro; e iba su escudero delante de él.
8 Y se paró y dio voces a los escuadrones de Israel, diciéndoles: ¿Para qué os habéis puesto en orden de batalla? ¿No soy yo el filisteo, y vosotros los siervos de Saúl? Escoged de entre vosotros un hombre que venga contra mí.
9 Si él pudiere pelear conmigo, y me venciere, nosotros seremos vuestros siervos; y si yo pudiere más que él, y lo venciere, vosotros seréis nuestros siervos y nos serviréis.
10 Y añadió el filisteo: Hoy yo he desafiado al campamento de Israel; dadme un hombre que pelee conmigo.
11 Oyendo Saúl y todo Israel estas palabras del filisteo, se turbaron y tuvieron gran miedo.
12 Y David era hijo de aquel hombre efrateo de Belén de Judá, cuyo nombre era Isaí, el cual tenía ocho hijos; y en el tiempo de Saúl este hombre era viejo y de gran edad entre los hombres.
13 Y los tres hijos mayores de Isaí habían ido para seguir a Saúl a la guerra. Y los nombres de sus tres hijos que habían ido a la guerra eran: Eliab el primogénito, el segundo Abinadab, y el tercero Sama;
14 y David era el menor. Siguieron, pues, los tres mayores a Saúl.
15 Pero David había ido y vuelto, dejando a Saúl, para apacentar las ovejas de su padre en Belén.
16 Venía, pues, aquel filisteo por la mañana y por la tarde, y así lo hizo durante cuarenta días.
17 Y dijo Isaí a David su hijo: Toma ahora para tus hermanos un efa de este grano tostado, y estos diez panes, y llévalo pronto al campamento a tus hermanos.
18 Y estos diez quesos de leche los llevarás al jefe de los mil; y mira si tus hermanos están buenos, y toma prendas de ellos.
19 Y Saúl y ellos y todos los de Israel estaban en el valle de Ela, peleando contra los filisteos.
20 Se levantó, pues, David de mañana, y dejando las ovejas al cuidado de un guarda, se fue con su carga como Isaí le había mandado; y llegó al campamento cuando el ejército salía en orden de batalla, y daba el grito de combate.
21 Y se pusieron en orden de batalla Israel y los filisteos, ejército frente a ejército.
22 Entonces David dejó su carga en mano del que guardaba el bagaje, y corrió al ejército; y cuando llegó, preguntó por sus hermanos, si estaban bien.
23 Mientras él hablaba con ellos, he aquí que aquel paladín que se ponía en medio de los dos campamentos, que se llamaba Goliat, el filisteo de Gat, salió de entre las filas de los filisteos y habló las mismas palabras, y las oyó David.
24 Y todos los varones de Israel que veían aquel hombre huían de su presencia, y tenían gran temor.
25 Y cada uno de los de Israel decía: ¿No habéis visto aquel hombre que ha salido? El se adelanta para provocar a Israel. Al que le venciere, el rey le enriquecerá con grandes riquezas, y le dará su hija, y eximirá de tributos a la casa de su padre en Israel.
26 Entonces habló David a los que estaban junto a él, diciendo: ¿Qué harán al hombre que venciere a este filisteo, y quitare el oprobio de Israel? Porque ¿quién es este filisteo incircunciso, para que provoque a los escuadrones del Dios viviente?
27 Y el pueblo le respondió las mismas palabras, diciendo: Así se hará al hombre que le venciere.
28 Y oyéndole hablar Eliab su hermano mayor con aquellos hombres, se encendió en ira contra David y dijo: ¿Para qué has descendido acá? ¿y a quién has dejado aquellas pocas ovejas en el desierto? Yo conozco tu soberbia y la malicia de tu corazón, que para ver la batalla has venido.
29 David respondió: ¿Qué he hecho yo ahora? ¿No es esto mero hablar?
30 Y apartándose de él hacia otros, preguntó de igual manera; y le dio el pueblo la misma respuesta de antes.
31 Fueron oídas las palabras que David había dicho, y las refirieron delante de Saúl; y él lo hizo venir.
32 Y dijo David a Saúl: No desmaye el corazón de ninguno a causa de él; tu siervo irá y peleará contra este filisteo.
33 Dijo Saúl a David: No podrás tú ir contra aquel filisteo, para pelear con él; porque tú eres muchacho, y él un hombre de guerra desde su juventud.
34 David respondió a Saúl: Tu siervo era pastor de las ovejas de su padre; y cuando venía un león, o un oso, y tomaba algún cordero de la manada,
35 salía yo tras él, y lo hería, y lo libraba de su boca; y si se levantaba contra mí, yo le echaba mano de la quijada, y lo hería y lo mataba.
36 Fuese león, fuese oso, tu siervo lo mataba; y este filisteo incircunciso será como uno de ellos, porque ha provocado al ejército del Dios viviente.
37 Añadió David: Jehová, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este filisteo. Y dijo Saúl a David: Ve, y Jehová esté contigo.
38 Y Saúl vistió a David con sus ropas, y puso sobre su cabeza un casco de bronce, y le armó de coraza.
39 Y ciñó David su espada sobre sus vestidos, y probó a andar, porque nunca había hecho la prueba. Y dijo David a Saúl: Yo no puedo andar con esto, porque nunca lo practiqué. Y David echó de sí aquellas cosas.
40 Y tomó su cayado en su mano, y escogió cinco piedras lisas del arroyo, y las puso en el saco pastoril, en el zurrón que traía, y tomó su honda en su mano, y se fue hacia el filisteo.
41 Y el filisteo venía andando y acercándose a David, y su escudero delante de él.
42 Y cuando el filisteo miró y vio a David, le tuvo en poco; porque era muchacho, y rubio, y de hermoso parecer.
43 Y dijo el filisteo a David: ¿Soy yo perro, para que vengas a mí con palos? Y maldijo a David por sus dioses.
44 Dijo luego el filisteo a David: Ven a mí, y daré tu carne a las aves del cielo y a las bestias del campo.
45 Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado.
46 Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel.
47 Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y con lanza; porque de Jehová es la batalla, y él os entregará en nuestras manos.
48 Y aconteció que cuando el filisteo se levantó y echó a andar para ir al encuentro de David, David se dio prisa, y corrió a la línea de batalla contra el filisteo.
49 Y metiendo David su mano en la bolsa, tomó de allí una piedra, y la tiró con la honda, e hirió al filisteo en la frente; y la piedra quedó clavada en la frente, y cayó sobre su rostro en tierra.
50 Así venció David al filisteo con honda y piedra; e hirió al filisteo y lo mató, sin tener David espada en su mano.
51 Entonces corrió David y se puso sobre el filisteo; y tomando la espada de él y sacándola de su vaina, lo acabó de matar, y le cortó con ella la cabeza. Y cuando los filisteos vieron a su paladín muerto, huyeron.
52 Levantándose luego los de Israel y los de Judá, gritaron, y siguieron a los filisteos hasta llegar al valle, y hasta las puertas de Ecrón. Y cayeron los heridos de los filisteos por el camino de Saaraim hasta Gat y Ecrón.
53 Y volvieron los hijos de Israel de seguir tras los filisteos, y saquearon su campamento.
54 Y David tomó la cabeza del filisteo y la trajo a Jerusalén, pero las armas de él las puso en su tienda.
55 Y cuando Saúl vio a David que salía a encontrarse con el filisteo, dijo a Abner general del ejército: Abner, ¿de quién es hijo ese joven? Y Abner respondió:
56 Vive tu alma, oh rey, que no lo sé. Y el rey dijo: Pregunta de quién es hijo ese joven.
57 Y cuando David volvía de matar al filisteo, Abner lo tomó y lo llevó delante de Saúl, teniendo David la cabeza del filisteo en su mano.
58 Y le dijo Saúl: Muchacho, ¿de quién eres hijo? Y David respondió: Yo soy hijo de tu siervo Isaí de Belén.
Era la oportunidad de David, nadie lo tenía en cuenta, pero estaba totalmente en los planes de Dios para lo cual ya lo venía preparando en secreto hasta que llegó su hora.
Desde el mismo momento que había sido ungido por Samuel seguramente David comenzó a prepararse en fe con el Señor y viendo como era ayudado a cuidar el rebaño de ovejas en completo silencio y en soledad delante del Señor conociéndolo básicamente.
Cuando oye la provocación del filisteo no tiene en cuenta lo grande, poderoso y experimentado del guerrero; sino la recompensa y el desafío a los guerreros de Dios, elementos que principalmente el conocía perfectamente como la necesidad del cambio totalmente de vida para él y su familia y por sobre todas las cosas conocía al Gran Dios y su Poder lo suficiente para enfrentar a ese y a todos los gigantes que vinieran con él. Teniendo lógicamente el éxito que conocemos.
Pero no puedo dejar de compartir otro momento donde alguien también elegido para reinar sobre Israel fue a una fiesta y se encontró con la oportunidad de su vida…, Juan 2:3 Durante la fiesta de bodas se acabó el vino. Entonces María le dijo a Jesús:
—Ya no tienen vino.
4 Jesús le respondió:
—Madre,[a] ese no es asunto nuestro. Aún no ha llegado el momento de que yo les diga quién soy.
5 Entonces María les dijo a los sirvientes: «Hagan todo lo que Jesús les diga.» 6 Allí había seis grandes tinajas para agua, de las que usan los judíos en sus ceremonias religiosas. En cada tinaja cabían unos cien litros. 7 Jesús les dijo a los sirvientes: «Llenen de agua esas tinajas.»
Los sirvientes llenaron las tinajas hasta el borde. 8 Luego Jesús les dijo: «Ahora, saquen un poco y llévenselo al encargado de la fiesta, para que lo pruebe.»
Así lo hicieron. 9 El encargado de la fiesta probó el agua que había sido convertida en vino, y se sorprendió, porque no sabía de dónde había salido ese vino. Pero los sirvientes sí lo sabían.
Enseguida el encargado de la fiesta llamó al novio 10 y le dijo: «Siempre se sirve primero el mejor vino, y luego, cuando ya los invitados han bebido bastante, se sirve el vino corriente. Tú, en cambio, has dejado el mejor vino para el final.»
11 Jesús hizo esta primera señal en Caná de Galilea. Así empezó a mostrar el gran poder que tenía, y sus discípulos creyeron en él.
Ya era la hora para hacer conocer al Señor y para mostrar el Amor de Dios que excede todo conociendo. Y ésta Palabra es para que estemos atento que en cualquier momento se nos puede presentar la oportunidad de nuestra vida. Gracias a Dios.
lunes, 5 de septiembre de 2016
EL PROFETA DESOBEDIENTE
1 Reyes 13:1-32
Un profeta de Judá amonesta a Jeroboam
13 He aquí que un varón de Dios por palabra de Jehová vino de Judá a Bet-el; y estando Jeroboam junto al altar para quemar incienso,
2 aquél clamó contra el altar por palabra de Jehová y dijo: Altar, altar, así ha dicho Jehová: He aquí que a la casa de David nacerá un hijo llamado Josías, el cual sacrificará sobre ti a los sacerdotes de los lugares altos que queman sobre ti incienso, y sobre ti quemarán huesos de hombres.
3 Y aquel mismo día dio una señal, diciendo: Esta es la señal de que Jehová ha hablado: he aquí que el altar se quebrará, y la ceniza que sobre él está se derramará.
4 Cuando el rey Jeroboam oyó la palabra del varón de Dios, que había clamado contra el altar de Bet-el, extendiendo su mano desde el altar, dijo !Prendedle! Mas la mano que había extendido contra él, se le secó, y no la pudo enderezar.
5 Y el altar se rompió, y se derramó la ceniza del altar, conforme a la señal que el varón de Dios había dado por palabra de Jehová.
6 Entonces respondiendo el rey, dijo al varón de Dios: Te pido que ruegues ante la presencia de Jehová tu Dios, y ores por mí, para que mi mano me sea restaurada. Y el varón de Dios oró a Jehová, y la mano del rey se le restauró, y quedó como era antes.
7 Y el rey dijo al varón de Dios: Ven conmigo a casa, y comerás, y yo te daré un presente.
8 Pero el varón de Dios dijo al rey: Aunque me dieras la mitad de tu casa, no iría contigo, ni comería pan ni bebería agua en este lugar.
9 Porque así me está ordenado por palabra de Jehová, diciendo: No comas pan, ni bebas agua, ni regreses por el camino que fueres.
10 Regresó, pues, por otro camino, y no volvió por el camino por donde había venido a Bet-el.
11 Moraba entonces en Bet-el un viejo profeta, al cual vino su hijo y le contó todo lo que el varón de Dios había hecho aquel día en Bet-el; le contaron también a su padre las palabras que había hablado al rey.
12 Y su padre les dijo: ¿Por qué camino se fue? Y sus hijos le mostraron el camino por donde había regresado el varón de Dios que había venido de Judá.
13 Y él dijo a sus hijos: Ensilladme el asno. Y ellos le ensillaron el asno, y él lo montó.
14 Y yendo tras el varón de Dios, le halló sentado debajo de una encina, y le dijo: ¿Eres tú el varón de Dios que vino de Judá? El dijo: Yo soy.
15 Entonces le dijo: Ven conmigo a casa, y come pan.
16 Más él respondió: No podré volver contigo, ni iré contigo, ni tampoco comeré pan ni beberé agua contigo en este lugar.
17 Porque por palabra de Dios me ha sido dicho: No comas pan ni bebas agua allí, ni regreses por el camino por donde fueres.
18 Y el otro le dijo, mintiéndole: Yo también soy profeta como tú, y un ángel me ha hablado por palabra de Jehová, diciendo: Tráele contigo a tu casa, para que coma pan y beba agua.
19 Entonces volvió con él, y comió pan en su casa, y bebió agua.
20 Y aconteció que estando ellos en la mesa, vino palabra de Jehová al profeta que le había hecho volver.
21 Y clamó al varón de Dios que había venido de Judá, diciendo: Así dijo Jehová: Por cuanto has sido rebelde al mandato de Jehová, y no guardaste el mandamiento que Jehová tu Dios te había prescrito,
22 sino que volviste, y comiste pan y bebiste agua en el lugar donde Jehová te había dicho que no comieses pan ni bebieses agua, no entrará tu cuerpo en el sepulcro de tus padres.
23 Cuando había comido pan y bebido, el que le había hecho volver le ensilló el asno.
24 Y yéndose, le topó un león en el camino, y le mató; y su cuerpo estaba echado en el camino, y el asno junto a él, y el león también junto al cuerpo.
25 Y he aquí unos que pasaban, y vieron el cuerpo que estaba echado en el camino, y el león que estaba junto al cuerpo; y vinieron y lo dijeron en la ciudad donde el viejo profeta habitaba.
26 Oyéndolo el profeta que le había hecho volver del camino, dijo: El varón de Dios es, que fue rebelde al mandato de Jehová; por tanto, Jehová le ha entregado al león, que le ha quebrantado y matado, conforme a la palabra de Jehová que él le dijo.
27 Y habló a sus hijos, y les dijo: Ensilladme un asno. Y ellos se lo ensillaron.
28 Y él fue, y halló el cuerpo tendido en el camino, y el asno y el león que estaban junto al cuerpo; el león no había comido el cuerpo, ni dañado al asno.
29 Entonces tomó el profeta el cuerpo del varón de Dios, y lo puso sobre el asno y se lo llevó. Y el profeta viejo vino a la ciudad, para endecharle y enterrarle.
30 Y puso el cuerpo en su sepulcro; y le endecharon, diciendo !Ay, hermano mío!
31 Y después que le hubieron enterrado, habló a sus hijos, diciendo: Cuando yo muera, enterradme en el sepulcro en que está sepultado el varón de Dios; poned mis huesos junto a los suyos.
32 Porque sin duda vendrá lo que él dijo a voces por palabra de Jehová contra el altar que está en Bet-el, y contra todas las casas de los lugares altos que están en las ciudades de Samaria.
Creer la mentira
2 Tes. 2:10-12
A. Una idea muy popular es que no importa lo que uno crea, sólo que sea sincero y que viva fielmente de acuerdo a su creencia.
B. Pero nadie cree que este principio de acción es válido en otros asuntos:
1. Muchas empresas quiebran aunque sus directores sean sinceros.
2. En el asunto del matrimonio, muchas mujeres han sido engañadas aunque hayan creído en sus esposos.
3. Nadie piensa que este principio sirve en asuntos de la ciencia (si se toma veneno, se muere por sincero que sea).
4. ¿Por qué se aplica este principio solamente en la religión?
C. Léanse con cuidado 2 Tes. 2:10-12; Mat. 15:14. ¿Enseña la Biblia que no importa lo que uno crea con tal que sea sincero?
D. Rom. 15:4 dice que "las cosas que se escribieron antes (el Antiguo Testamento), para nuestra enseñanza se escribieron". Vamos, pues, al Antiguo Testamento para ilustrar lo serio de este tema: estudiemos 1 Reyes 13, el caso del varón de Dios que creyó una mentira.
I. 1 Reyes 13:1-24, Una historia trágica.
Ver. 1, Un "hombre de Dios" (profeta) fue enviado por Dios a Betel para denunciar la idolatría del rey Jeroboam (véase 12:25-31). La misión de este hombre de Dios demuestra la bondad de Dios, porque es necesario que reconozcamos los pecados.
Ver. 2, El hombre de Dios denunció el altar y profetizó las reformas del rey Josías (que vino 300 años después). Esta profecía demostró la omnisciencia de Dios, y si Dios es omnisciente, entonces también es omnipotente. Las "respuestas" de los dioses paganos eran vagos, obscuros y no tenían sentido, pero esta fue clara y precisa, aun nombrando al rey que efectuaría las reformas. Dios profanaba lo que Jeroboam santificaba.
Ver. 3, Dio una señal, como credencial, para probar que Dios le había enviado: el altar se quebrará y la ceniza se derramará. ¿Cuántos cultos serían estorbados hoy mismos si Dios hiciera algo semejante para demostrar su desagrado? Véanse Mat. 15:8, 9; Sant. 1:26.
Ver. 4, El rey extendió su mano diciendo, "¡prendedle!" porque quería callarlo. Aborreció a Dios y, por eso, quería callar al mensajero de Dios, pero su mano no podía lastimar al varón de Dios, sino que se le secó la mano y no la pudo enderezar. Los que pelean contra Dios se dañan a sí mismos.
Ver. 5, Se vio la señal prometida.
Ver. 6, El rey pide la restauración de su mano y se le concedió su petición. Dice, "pide a tu Dios". Creía en Dios pero no dijo "mi Dios", porque sabía que ya no era su Dios. El rey no se preocupaba por su alma, sino por su mano. El hombre de Dios pagó bien por mal, orando por el rey.
Ver. 7, El rey le invitó a comer con él y recibir una recompensa.
Vers. 8, 9, El hombre de Dios no aceptó "Porque así me está ordenado por palabra de Jehová". Véase Efes. 5:11.
Vers. 10, Regresó por otro camino como el Señor le había ordenado. ¡Qué hombre ejemplar! ¡Qué obediencia! Había pasado pruebas severas sin falta alguna. Qué bueno si este versículo hubiera sido el fin de la narración, pero lamentablemente la historia no termina aquí.
Ver. 11, Los hijos de un anciano profeta le contaron este evento a su padre.
Vers. 12-15, Este profeta fue tras el hombre de Dios y lo encontró y le invitó a volver a comer pan con él.
Ver. 16, 17, El hombre de Dios rehusó la invitación.
Ver. 18, El profeta de Betel mintió al hombre de Dios, diciéndole que un ángel le apareció y le dijo que trajera al hombre de Dios a su casa para comer pan. El hombre de Dios estaba oyendo voces conflictivas. ¿A quién creería? ¿Escucharía solamente a lo que Dios le había dicho o aceptaría la palabra de este profeta desconocido que dijo que un ángel le había hablado?
Ver. 19, Al hombre de Dios se le olvidó lo que Dios le había dicho y creyó al profeta de Betel; volvió con él y comió pan en su casa.
Vers. 20-22, El Espíritu habló por la boca del profeta de Betel denunciando la desobediencia del hombre de Dios.
Vers. 23-25, Un león le mató en el camino.
II. La primera prueba.
A. Obedeció a Dios, vers. 1-6. El hombre de Dios fue a Betel aunque era una misión peligrosa. Clamó contra el altar, hizo la señal.
B. En todo esto el hombre de Dios obedeció perfectamente, demostrando sumisión a Dios y mucha valentía. No fue movido por el temor.
III. La segunda prueba.
A. Vers. 7-10. Cuando el rey quiso detener al hombre de Dios se le secó su mano y el hombre de Dios le sanó. Entonces el rey le invitó a comer con él y aceptar un presente.
B. Rehusó la invitación del rey. No fue intimidado ni impresionado por la majestad y poder del rey. Además de esto, él entendió que no debería comer con los idólatras. Tampoco fue movido por la avaricia (el "presente" que el rey le ofreció"). Resistió esta tentación y siguió obediente a Dios. No fue posible "comprarle". El profeta Balaam y Judas fueron "comprados" (aceptaron dinero por sus hechos malos), pero no fue posible comprar a este hombre de Dios. ¡Qué hombre tan admirable!
IV. La tercera prueba.
A. El anciano profeta le mintió, ver. 11-18. Este también le invitó a comer pan con él y otra vez el hombre de Dios rehusó hacerlo. Todavía se ve que actúa como hombre obediente, puro y ejemplar en todo sentido.
B. Pero obsérvese con cuidado el siguiente punto: cuando el anciano profeta le dijo al hombre de Dios que un ángel le había dicho que trajera al hombre de Dios a su casa a comer pan con él, el hombre de Dios le creyó.
C. En las primeras pruebas no había fallado, pero en esta sí falló. Le hubiera convenido preguntar por qué este profeta vivía en esa ciudad corrupta en medio de tanta idolatría y rebelión contra Dios. Véase 2 Crón. 11:13-16. ¿Por qué no volvió a Judá como los demás fieles? ¿Qué había hecho para oponerse al rey? ¿Había clamado contra el altar? Obviamente él estaba callado en Betel, uno de los centros principales de la idolatría.
D. ¿Qué pruebas presentó el profeta de Betel para probar que en verdad un ángel le había hablado? El hombre de Dios entendía perfectamente que Dios le había enviado y que Dios estaba con él (le dio una clara señal) y que le había prohibido comer pan en esa ciudad y que debería volver a su tierra por otro camino. ¡De esto estaba seguro! Pero en cuanto a lo que le dijo este profeta no estaba seguro de nada. Simplemente le creyó sin prueba alguna. ¿Por qué le creyó el hombre de Dios? Lo que Dios le había dicho era definitivo y determinante…, aunque venga alguien o un ángel con otro evangelio diferente en el nombre de Dios sea anatema, el enemigo se viste de ángel de luz, OJO. Y lo que es más peligroso que dice su Palabra con respecto a esto, es: que el que se niega a creer en la VERDAD Dios permite que crean en la mentira.
E. El hombre de Dios fue engañado por el anciano profeta. ¿Quién tuvo la culpa? Seguramente el profeta de Betel le mintió al hombre de Dios pero a éste le hubiera convenido ni atender palabra alguna y más si era en contra de lo que El Señor ya había ordenado, pues ante sus ojos era responsable y culpable. Por eso Dios lo mató.
Ahora pasa exactamente lo mismo viene cualquiera del que no se sabe absolutamente nada ni fundamentalmente el Testimonio del Espíritu que diga que es de Dios y confirmaciones convenientes diciendo que Dios lo envió y le creemos ofreciéndoles los mejores honores y dejamos a otros que si son de Dios y lo echamos como un perro.
V. El error de millones.
A. Esta prueba es la que destruye millones de almas hoy en día. Es la prueba de la mentira en la boca de líderes religiosos. Mucha gente muy buena y noble, gente de valor, rechaza muchas tentaciones pero caen en esta trampa.
B. "Yo también soy profeta". Con esta frase suavizó la resistencia del hombre de Dios. No solamente era profeta sino también un profeta de más edad. El hombre de Dios debe de haber pensado que seguramente este profeta anciano merecía el respeto. Hoy en día si dice algún hombre -- y mayormente si es hombre de edad -- "Yo soy predicador", o "yo soy pastor", o "yo soy apóstol", etc. no faltan personas que les creerán, por falsos que sean. Son engañados porque los tales son "muy sinceros", "muy piadosos", etc.
C. Mat. 15:14, ¿cómo podemos saber si nuestro guías son ciegos? Todos los guías religiosos son ciegos si no siguen la doctrina de Jesucristo y los apóstoles.
D. "Me engañó". ¿Cuántas personas dirán en el Día Final, "fui sincero pero me engañaron"? Sean padres de familia, ministros, pastores, o evangelistas, no debemos creerles si no traen la doctrina de Cristo. Dice Cristo, "el que tiene oídos para oír, oiga"; "Escudriñad las Escrituras"; dice Lucas que los de Berea eran nobles porque escudriñaban las Escrituras cada día para ver si era cierta la predicación que oía. Dice Juan "Probad los espíritus". Dice Pablo, "Examinadlo todo, retened lo bueno".
E. "Un ángel le habló". Pero léase Gál. 1:8, 9. Le hubiera convenido al hombre de Dios decir, "Aunque 10,000 profetas o 10,000 ángeles me digan que volviera a comer pan en Betel, no voy, porque yo sé lo que Dios me ha dicho y le voy a obedecer".
F. Por todas partes los ministros de Satanás andan contando mentiras religiosas (2 Cor. 11:13-15). Por eso, cada persona tiene que estudiar la Biblia y pensar por sí misma fundamentalmente con la confirmación del Espíritu Santo. Si no lo hace y si algún maestro religioso le engaña, entonces en el Día Final no le ayudará decir, "Pero me engañó". Ver. 18, "mintiéndole", "le estaba mintiendo".
En el Edén cuando Adán y Eva pecaron ésta le dijo a Dios que la serpiente la había engañado…, ahora ese engaño como toda maldad se va perfeccionando de mil maneras diferentes…, para esto es necesario andar permanentemente en el Espíritu, para ver los peligros en las estrategias del enemigo. Quizás no muramos como el profeta pero si seremos muertos espiritualmente para lo que al darnos cuenta tendremos que pedir perdón a Dios, arrepentirnos y esperar la restauración del Señor y a comenzar de nuevo teniendo en cuenta éste detalle para no volver a caer.
VI. La muerte trágica del hombre de Dios.
A. Vers. 24, 25, los eventos indicaron que Dios causó su muerte. El león mató al hombre de Dios, pero no comió el cuerpo ni dañó al asno, ver. 28. Este fenómeno indica claramente la intervención divina.
B. ¡Cuánto le costó esa comida! Una comida le costó a Esaú su primogenitura; esta comida le costó al hombre de Dios su vida.
C. Al leer u oír esta historia algunos seguramente tendrán mucha simpatía para este hombre de Dios, diciendo "Pero él fue engañado". Sí, fue engañado, pero nadie es víctima indefensa de la mentira.
Conclusión.
A. Esta historia bien ilustra, pues, el peligro de no creerle definitivamente a Dios (LA VERDAD ABSOLUTA) como consecuencia Dios le permite creer una mentira y ser condenado por ello. Recuérdese que esa historia fue escrita para nuestra enseñanza.
B. Obsérvese que 2 Tes. 2:10-1210 Y usará toda clase de maldad para engañar a los que van a la condenación, porque no quisieron aceptar y amar la verdad para recibir la salvación. 11 Por eso, Dios deja que el error los engañe y que crean en la mentira, 12 a fin de que sean condenados todos los que no han querido creer en la verdad, sino que se complacen en la maldad.
Enseña que los que creen la mentira son aquellos que no aman la verdad.
C. ¿A quién escucharemos nosotros? Es fácil decir que no le hubiera convenido al hombre de Dios escuchar al anciano profeta, pero ¿a quién escuchamos nosotros? Cuando hay conflicto entre las voces que nos llaman, ¿a quién escuchamos?
D. Estoy seguro que nosotros somos fieles y cumplidos en muchas pruebas pero ¿qué tal esta prueba final, en la que falló el hombre de Dios? Este hombre era un creyente fiel, tenía un mensaje muy importante, actuó con denuedo, pero no hizo lo que 1 Jn. 4:1 requiere, y le costó su vida.
E. Es muy triste ser engañado en los asuntos de esta vida. Por ejemplo, Jacob fue engañado por sus hijos y por muchos años estuvo creyendo que José estaba muerto. Muchos son engañados en los negocios, en el matrimonio y en muchas relaciones de la vida, pero lo peor de todo es la mentira religiosa que destruye el alma.
F. No escuchemos, pues, las voces que contradicen lo que Dios nos ha dicho claramente en su Palabra. Hay muchas voces conflictivas: la voz de los padres, la voz de los sentimientos, la voz de las opiniones humanas, la voz del cura, la voz del pastor evangélico y muchas otras voces que no son confiables. ¡No seamos engañados por ninguna de ellas!
G. Para concluir sería bueno mencionar dos de las mentiras más destructivas: (1) que no es necesario ser bautizado; aunque Mar. 16:16; Hech. 2:38, etc. lo enseña claramente; y esté dentro del plan de Dios para cada caso en particular como podemos apreciar en la Biblia (algunos fueron bautizados y otros no según se daba las circunstancias pero lo más importante era su fe) y (2) que hay tiempo, aunque siempre pero siempre Dios tiene la última palabra sobre todas las cosas y aún sobre lo que dice su Palabra ya que EL como cuando estuvo El Señor en la tierra le dio el verdadero significado. Estas mentiras como otras similares proceden de la boca del padre de las mentiras para que se descuide la obediencia al evangelio. Les ruego que rechacen estas mentiras y que obedezcan al Señor. Dios es Espíritu y para entenderlo o recibir Palabra, enseñanza y Testimonio de EL debemos hacerlo atreves de su Espíritu Santo.
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