viernes, 19 de agosto de 2016

¿DONDE ESTAS TU?

Esta es la primera pregunta que Dios hizo al hombre - ¿Dónde estás tú? Y, es la primera pregunta que Dios hace al hombre ahora. ¿Dónde estás tú? (Génesis 3:8,9). Después de su desobediencia, Adán y Eva tuvieron miedo de Dios, y se escondieron de Él. Eso siempre es el resultado del pecado – una separación de Dios. Dios se les acercó, y le hizo a Adán esta pregunta, ¿DONDE ESTÁS TÚ? 1. Dios sabía dónde estaban físicamente - escondidos del El tras de un árbol. 2. Dios sabía dónde estaban espiritualmente - desobedientes - en pecado. Entonces, ¿Por qué le hizo a Adán la pregunta? - ¿Dónde estás tú? "Dios quería que Adán reconociera su condición pecaminosa y la posición en que se encontraba por haber desobedecido (pecado), para luego, admitir su culpa, y pedirle perdón". Pero Adán no lo hizo. ¿Cuál fue el resultado? ¡El juicio de Dios cayó sobre ellos¡ y a través de ellos, sobre todos sus descendientes – "toda la raza humana". Es por eso que todos nacemos en pecado (Romanos 3:23), y estamos condenados delante de Él (Juan 3:18,36), hasta que recibamos a Cristo como nuestro Salvador Personal. Cuando Dios mira el mundo, ve dos familias. Ve la familia de Adán y ve la familia de Cristo. Adán es la cabeza de todos los que están en su familia y Cristo es la Cabeza de todos los que están en Su familia. Un día, un niño llegó a la puerta de su casa muy entusiasmado. y le dijo a su padre: ¡Papi!, "tengo algo muy delicioso para ti. Lo he hecho con mis propias manos." El padre miro el regalo de su hijo. Era una torta hecha de barro. A la vista del niño, era algo maravilloso; a la vista del padre, era un terrón de barro. Sucede algo parecido en la esfera espiritual. El hombre se acerca a Dios con sus buenas obras, pensando que son realmente maravillosas - que Dios tiene que ser bien impresionado por ellas. Pero Dios las ve como "trapos de inmundicia", inaceptables porque son contaminadas por la naturaleza pecaminosa del hombre perdido. 3. Andar por el CAMINO ESPACIOSO que lleva a la perdición. (Mateo 7:13-14). Uno no tiene que hacer NADA para entrar a ese camino. El pecador entró en ese camino en el momento de su concepción. 4. Estar PERDIDO sin salvación. (Romanos 5:18). Conclusión: En Adán vemos LA RUINA COMPLETA DEL HOMBRE EN PECADO. Cada persona en Adán es CULPABLE ante Dios. Cada persona en Adán está CONDENADA. Debemos ver que cada persona en la raza de Adán es culpable y está condenada. Y no podemos excluirnos de la raza de Adán. El hacer buenas obras, ser religioso, hacernos miembros de una iglesia, nada de eso nos eliminará de la raza de Adán a) Ahora comprendemos por que la Biblia dice: "Os es necesario nacer otra vez...." (Juan 3:3). ¿Por qué es necesario que cada persona nazca de nuevo? ¿Por qué es necesario que tú nazcas de nuevo? Porque cada persona ha nacido dentro de la raza pecaminosa de Adán que está bajo la condenación de Dios. Tú has nacido dentro de la raza pecaminosa de Adán que está bajo la condenación de Dios. b) Para salvar a la raza arruinada de Adán, Dios tuvo que hacer algo. Nosotros no podíamos hacer nada para salvarnos a nosotros mismos, tú no podías hacer nada para salvarte a ti mismo, pero Dios nos ama e hizo algo maravilloso por nosotros: Envió a su Hijo al mundo para ser nuestro Salvador. (I Juan 4:14). El Señor Jesús fue crucificado por nuestros pecados. El llevó los pecados de todo el mundo. Dios no pasa por alto nuestros pecados; pero los perdona porque ve la sangre de su Hijo que fue derramada por ellos. c) Por Su muerte y resurrección el Señor Jesús hizo posible que todo ser humano personalmente saliera de la raza pecaminosa de Adán y se convirtiera en miembro de la familia de Dios. Por la fe en el Señor Jesucristo los hombres pueden NACER DE NUEVO EN CRISTO, y pasar a ser miembro de la familia de Dios. Por la fe en el Señor Jesucristo tú puedes NACER DE NUEVO EN CRISTO, y pasar a ser miembro de la familia de Dios. Así vemos que la salvación de Dios está en una Persona: El Señor Jesucristo. (Romanos 5:19). d) Por nacimiento cada persona es miembro de la raza pecaminosa y arruinada de Adán. Para convertirnos en hijos de Dios tenemos que nacer de nuevo. para convertirte en Hijo de Dios, tú tienes que nacer de nuevo. Dios nos puso en CRISTO. Por nacimiento físico todos estamos en la familia pecaminosa de Adán. Todos estamos en Adán. Es por eso que el Señor Jesús dijo que es necesario nacer de nuevo. Debemos nacer de nuevo espiritualmente para poder entrar en la familia de Cristo. 1. ¡Tenemos noticias maravillosas! Cuando recibimos al Señor Jesucristo como nuestro Salvador, Dios nos sacó de la familia de Adán y nos puso en la familia de Cristo. Dios nos puso en Cristo. Ahora estamos en Cristo. (1 Corintios 1:3) Cuando Recibisteis al Señor Jesucristo como tu Salvador, Dios te saco de la familia de Adán y te puso en la familia de Cristo. "Dios te puso en Cristo" ¡Ahora estas en Cristo! 2. ¿Cómo llegamos a estar en Cristo? ¡Dios nos puso allí! Nosotros nunca hubiésemos podido haber hecho eso por nosotros mismos, Tu nunca hubieses podido haber hecho eso por ti mismo; pero Dios lo hizo por nosotros. Por Su poder maravilloso Dios nos sacó de la familia pecaminosa de Adán y nos puso en la familia de Cristo. Dios nos puso en Cristo. 3. La frase más preciosa de toda la Biblia es la pequeña frase en Cristo. Una y otra vez la Biblia dice que los que han confiado en Cristo como su Salvador están en Cristo. ¡Dios desea que los creyentes sepan que están en Cristo! ¿Qué significa estar EN CRISTO? En el momento en que recibimos a Cristo como nuestro Salvador, Dios nos puso en Cristo. Ya no estamos en Adán, ahora estamos en Cristo. ¡Siempre estaremos en Cristo! Dios siempre nos verá en Cristo. Cuando Recibisteis al Señor Jesucristo como tu Salvador, Dios te saco de la familia de Adán y te puso en la familia de Cristo. "Dios te puso en Cristo" ¡Ahora estas en Cristo! ¡Siempre estarás en Cristo! Dios siempre te vera en Cristo. ¡Qué maravilloso! Aquí hay algunos versículos que nos hablan de nuestra nueva posición EN CRISTO, que ahora es Tu nueva posición EN CRISTO: "Mas por él estáis vosotros EN CRISTO JESÚS" (1 Corintios 1:30). "Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales EN CRISTO" (Efesios 1:3). "Según nos escogió EN ÉL antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él". (Efesios 1:4). "Porque somos hechura suya, creados EN CRISTO JESÚS para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas". (Efesios 2:10). "De modo que si alguno está EN CRISTO, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas". (2 Corintios 5:17). "Y estamos en el verdadero, EN SU HIJO JESUCRISTO". (1 Juan 5:20). "EN QUIEN tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados". (Colosenses 1:14). "Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están EN CRISTO JESÚS" (Romanos 8:1). Dios desea que cada creyente sepa que está EN CRISTO. Fíjense en la palabras, "en Cristo", "en Él", y "en el cual" ¿Qué quiere decir estar "EN CRISTO"? Vamos a considerar algunas de estas bendiciones de estar En CRISTO. Estar EN CRISTO quiere decir: COMPARTIR en TODO lo que Cristo hizo y todo lo que es hoy. (Romanos 5:17-19). La Biblia dice que Dios "nos bendijo con toda bendición espiritual� EN CRISTO". (Efesios 1:3). Somos PERDONADOS: Porque estamos en Cristo Dios nos ha perdonado todos nuestros pecados. (Colosenses 1:14). Somos JUSTIFICADOS: ¿Qué quiere decir ser justificado? Quiere decir ser declarado justo. ¿Cómo somos justificados ante Dios? Somos justificados EN CRISTO. El Señor Jesús era perfectamente justo, y ahora Dios nos ve justos en Él. El llevó nuestros pecados para que nosotros tuviéramos su justicia. (2 Corintios 5:21) Somos HECHOS CERCANOS a Dios: Como pecadores estábamos separados de Dios y teníamos temor de acercarnos a su presencia. Pero ahora, en Cristo Jesús, podemos acercarnos confiadamente a la presencia de Dios porque la sangre de Jesucristo nos ha limpiado, nos limpia y nos limpiara de todo pecado. (Efesios 2:13; 1 Juan 1:7,9; 2:1). Somos REDIMIDOS: Redimir significa pagar un precio para volver a comprar algo. Por causa de la desobediencia de Adán, fuimos "robados" de Dios por Satanás. Pero Cristo nos ha redimido. Él nos ha "vuelto a comprar". Ahora pertenecemos al que nos redimió. (Efesios 1:7). Cristo tuvo que pagar un gran precio para redimirnos. ¿Cuál fue el precio que pagó por nosotros? Fue el precio de Su preciosa sangre. Él murió en la cruz para volvernos a comprar. (1 Pedro 1:18-19). a. Somos ACEPTADOS por Dios: 1) Antes de ser salvos, éramos enemigos de Dios. Dios no podía aceptarnos porque estábamos en la familia pecaminosa de Adán. 2) Ahora somos aceptados por Él como sus propios hijos amados. ¿Por qué somos aceptados por Dios? ¡Porque estamos EN CRISTO! (Efesios 1:6). ¿Qué significa ser "aceptados en Cristo"? Significa que Dios nos ama y nos acepta de la misma manera en que ama y acepta a Su Propio Hijo Amado. Somos "aceptos en Su Amado Hijo". Ilustración: En una ocasión hubo una hermosa niña que vivía en un país lejano. Su familia era muy humilde y su futuro no brillaba mucho. Un día ella decidió dejar su hogar e ir a otro país para ser sirvienta en el hogar de un hombre muy rico. El hombre era muy rico y su hogar le parecía un palacio. El hombre era amable y la trataba bien y ella trabajaba mucho para agradarlo. El hombre rico tenía un hijo a quien amaba mucho. Con el paso del tiempo, el hijo se enamoró de la hermosa sirvienta. Ella también lo amaba y un día, él le pidió que fuera su esposa. El padre se agradó que su hijo había encontrado a una muchacha con la que se quería casar. Un día el hijo y la sirvienta se casaron. De repente todo cambió para la jovencita. Ella ya no era la sirvienta, sino había sido aceptada en la familia del padre rico. ¿Por qué fue aceptada? Ella fue acepta porque había llegado a ser la esposa del hijo amado. Ella era "acepta en el hijo amado". Esto es una figura de lo que Dios ha hecho por nosotros. Una vez estuvimos en Adán. No teníamos esperanza ni futuro. Pero un día recibimos al Señor Jesús como nuestro Salvador y todo cambió. Ahora somos completamente aceptados por Dios. b. Somos SANTOS: 1) Dios tiene un nombre nuevo para los creyentes. Él llama a los creyentes "santos en Cristo Jesús". (Filipenses 4:21; Hebreos 10:10). La Palabra "santo" quiere decir uno que es perfecto (Completo) y libre de toda culpa. A los ojos de Dios, cada creyente es un santo en Cristo. En nosotros mismos no somos santos, pero Dios nos ve en Cristo. 2) Cuando comparecemos ante Dios, comparecemos en la santidad de Cristo. Somos "santos EN CRISTO". c. Somos SELLADOS: Somos hijos de Dios y nuestro destino es el Cielo. Dios nos ha puesto en Cristo y nos ha sellado con el Espíritu Santo. (Efesios 1:13). d. Somos COMPLETOS: Todo lo que necesitamos para vivir la vida cristiana es nuestro en Cristo. Somos completos en Él. (Colosenses 2:9- 10). Conclusión: Hemos considerado solamente unos pocos de los versículos que nos dicen lo que significa estar en Cristo. Como hijos de Dios, ya no estamos en Adán. Ahora estamos EN CRISTO. 1. Tener una nueva "POSICIÓN" ante Dios. Nuestra "posición" es la manera en que Dios nos ve en Cristo. Antes de recibir a Cristo como nuestro Salvador, Dios nos veía en Adán. Esa era nuestra vieja posición. Ahora tenemos una nueva posición ante los ojos de Dios. Dios ahora nos ve en Cristo. Él nos ama y nos acepta de la misma manera en que ama y acepta a Su Propio Hijo amado. a. ¿Querrá decir eso que nunca más volveremos a pecar? No, no quiere decir eso. En la epístola que el apóstol Pablo escribió a los creyentes en Corinto, encontramos algunas cosas que parecen difíciles de entender. Por un lado, Pablo llama a estos creyentes "santos" y dice que son "santificados" (hechos santos) en Cristo Jesús". Por otra parte, en la misma carta, Pablo habla de algunos de los pecados terribles en sus vidas. Algunos de ellos eran orgullosos; otros se peleaban entre ellos mismos y otros más eran culpables de inmoralidad. b. ¿Cuál es la explicación de esto? ¿Cómo podía decir Pablo que eran "santos en Cristo" mientras que a la vez no estaban viviendo como los cristianos debieran vivir? Para responder a estas preguntas, debemos comprender la diferencia entre nuestra POSICIÓN y nuestra CONDICIÓN. 1) nuestra NUEVA POSICIÓN: a) ¿Cuál es nuestra posición? Nuestra posición es la manera como Dios nos ve en Cristo. Incluye todo lo que Dios ha hecho por nosotros en Cristo. Dios nos ha dado una posición perfecta en Cristo. b) ¿Es nuestra posición siempre perfecta? Sí, lo es. ¿Por qué? Porque depende de lo que Dios ha hecho por nosotros en Cristo. Estamos EN CRISTO, y Dios nos ve perfectos en El. (Hebreos 10:14). c) ¿Puedo perder mi posición en Cristo? No, nunca puedo perder mi posición en Cristo, pero hay algo que sí puedo perder. Puedo perder el gozo de mi posición en Cristo. Si desobedezco a Dios y continúo haciendo cosas que le desagradan, perderé mi gozo. 2) nuestra CONDICIÓN: a) ¿Cuál es nuestra Condición? Nuestra condición es la manera como vivimos en la tierra. La Biblia la llama nuestro "andar". b) ¿Es perfecta nuestra condición alguna vez? No, no lo es. ¿Por qué? Porque depende de lo que somos en nosotros mismos. Somos pecaminosos. (I Juan 1:8). Estar VESTIDOS con TÚNICAS de Pieles, que representan la Justicia de Dios, lograda a través de la fe. (Génesis 3:21). a) La justicia de Dios se basa en la sangre de Cristo. (Romanos 3:23,24-25; Hebreos 9:22; 1 Pedro 1:18-19). b) La justicia de Dios es recibida por la fe. (Romanos 3:21-23. Véase vs 22) Andar por el CAMINO ANGOSTO, que lleva la vida eterna. (Mateo 7:13-14). a) Uno tiene que hallar ese camino, y hallándolo, entrarlo por la fe. Cristo dijo que El era el camino a Dios. (Juan 14:6) b) En el momento de poner nuestra fe en Cristo, uno entra al camino angosto, y recibe la vida eterna. (1 Juan 5:11-12) 2. Estar ¡SALVO! del pecado y de la condenación. La FE en NUESTRA NUEVA POSICION "EN CRISTO": Nos ayudara en nuestra vida cristiana recordar que: Nuestra NUEVA POSICION EN CRISTO es la manera como Dios nos ve en Cristo mientras que NUESTRA CONDICION es la manera como vivimos en la tierra. A la vista de Dios en Cristo siempre somos perfectos; en nosotros mismos, somos pecadores. ¿Querrá decir eso que podemos estar satisfechos con nuestros pecados? ¡No, no quiere decir eso! Dios quiere que nuestra vida cotidiana llegue a la altura de nuestra posición en Cristo. Somos "santos en Cristo"; Dios quiere que seamos santos también en nuestra vida diaria. (I Pedro 1:15). ¿Cómo podemos ser Santos? En su Palabra, Dios nos ha dicho cómo debemos "andar" o vivir en esta vida. Debemos andar por fe. Esto quiere decir que debemos depender de lo que somos en Cristo. (Colosenses 2:6). "la FE en NUESTRA NUEVA POSICION EN CRISTO, es lo que HACE que esta sea VERDADERA en nuestra vida". Cuando comprendemos y creemos que somos "santos en Cristo Jesús" nos convertimos en santos en nuestra vida diaria. Cuando vemos y creemos que somos "santos en Cristo Jesús" empezamos a vivir como los santos deben vivir. Cuando vemos y creemos que verdaderamente somos "hijos de Dios" empezamos a vivir como deben vivir los hijos de Dios. a) Cuando dependemos de lo que somos en Cristo, el Espíritu Santo lo hace real en nuestra vida. Conclusión: a) He aquí un gran secreto de la vida cristiana: "La Fe en NUESTRA NUEVA POSICION Es lo que hace que esta sea verdadera en nuestra vida". b) ¡Dios nos ha puesto EN CRISTO. En nosotros mismos, no somos nada; EN CRISTO LO SOMOS TODO! Conclusión Final A. ¿Dónde estás tú en este momento? 1. En ADÁN o En CRISTO. 2. VESTIDO DE HOJAS DE HIGUERA o TÚNICAS DE PIELES. 3. Yendo por el CAMINO ESPACIOSO o por el CAMINO ANGOSTO. 4. PERDIDO o SALVO. B. Tu única esperanza es Cristo Jesús.

domingo, 14 de agosto de 2016

BENDICIONES PARA LOS QUE OBEDECEN A DIOS

Deuteronomio 28:7-14 Dios Habla Hoy 28 »Si de veras obedeces al Señor tu Dios, y pones en práctica todos sus mandamientos que yo te ordeno hoy, entonces el Señor te pondrá por encima de todos los pueblos de la tierra. 2 Además, todas estas bendiciones vendrán sobre ti y te alcanzarán por haber obedecido al Señor tu Dios. 3 Serás bendito en la ciudad y en el campo. 4 Serán benditos tus hijos y tus cosechas, y las crías de tus vacas, de tus ovejas y de todos tus animales. 5 Serán benditos tu cesta y el lugar donde amasas la harina, 6 y tú serás bendito en todo lo que hagas. 7 »El Señor pondrá en tus manos a tus enemigos cuando te ataquen. Avanzarán contra ti en formación ordenada, pero huirán de ti en completo desorden. 8 »El Señor enviará su bendición sobre tus graneros y sobre todo lo que hagas, y te hará vivir feliz en el país que va a darte. 9 »Si cumples sus mandamientos y sigues sus caminos, el Señor tu Dios te mantendrá como pueblo consagrado a él, tal como te lo ha jurado. 10 Entonces todos los pueblos de la tierra verán que sobre ti se invoca el nombre del Señor, y te tendrán miedo. 11 El Señor te mostrará su bondad dándote muchos hijos, muchas crías de tus ganados y abundantes cosechas en la tierra que a tus antepasados juró que te daría. 12 Y te abrirá su rico tesoro, que es el cielo, para darle a tu tierra la lluvia que necesite; y hará prosperar todo tu trabajo. Podrás prestar a muchas naciones, pero tú no tendrás que pedir prestado a nadie. 13 El Señor te pondrá en el primer lugar, y no en el último; siempre estarás por encima de los demás, y nunca por debajo, con tal de que atiendas a los mandamientos del Señor tu Dios, que yo te ordeno hoy, y los pongas en práctica, 14 sin apartarte de ellos por seguir a otros dioses y rendirles culto.

martes, 9 de agosto de 2016

¿COMO LLAMAR LA ATENCIÓN DE JESÚS?

Salmos 51:17 17 Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios. Cuándo nos damos cuenta de que necesitamos un favor del Señor o queremos agradecerle, alabarlo y rendirle todos los honores y reconocimiento que El solo merece… ¿Cómo debemos hacer para llamar su atención…? Desde ya cuando vemos de que nos hemos quedado un poco en el caminar con El debido a un descuido involuntario o que queremos conocerlo… El nos dice que está atento a nuestras oraciones para concedernos nuestras peticiones y que está con nosotros hasta el fin del mundo y es cierto… Pero con nuestro pensamiento e imaginación en lo amoroso y fiel a su Palabra que realmente es y que lo promete me parece que no basta sino que el solo responde a un corazón contrito y humillado al cuál Dios no despreciará… Hay muchos testimonios bíblicos en los cuales podemos observar cómo el Señor respondía a los que realmente necesitaban un favor de El. Algunos son por ejemplo cuando la mujer que tocó su manto ella se había propuesto que si únicamente tocaba su manto seria salva, ella ya se había dado cuenta que no dependía de los bienes que poseía los cuales había gastado en médicos y antes le iba peor (no tengo nada con los profesionales de la salud) como dicen las Escrituras reconociendo que la única esperanza que le quedaba dependía de Dios en Jesús quien en definitiva la había guiado hacia su Hijo en su Amor y Misericordia. Al Señor lo rodeaba y empujaba mucha gente según sus discípulos le hacen ver… que raro suena que los discípulos le hagan notar éste detalle al Maestro cuando en otro lado de las Sagradas Escrituras notamos que el miraba con compasión a todas las gentes o sea que al que miraba le dicen que vea… lo que ocurría era que Dios mira con ojos Espirituales porque Dios es Espíritu y mira y atiende a los que le llaman su atención con un toque de fe de su Espíritu Santo… El opera en su territorio de fe y lo que hizo esa mujer fue meterse a través de su actitud de fe en ese territorio propicio para todo favor de Dios… Porque Dios no mira cómo miran los hombres ya lo dijo Samuel cuando Ungió a David. Y que decir de la mujer Sirofenisia descubriendo que no era suficiente de clamarle al Señor sino que había que tirarse a sus pies, de Saqueo subiéndose al árbol para ver mejor al Señor cosa que con ésta actitud Jesús VE el interés de éste hombre por conocerlo a El y procede a satisfacer su real necesidad que es bendecirlo a él y a toda su casa, del centurión que le pide al Señor por la salud de un familiar pero le agrega algo que al Señor le toca y llama su atención..: “Pero no vayas a mi casa porque no soy digno de recibirte…” de los que bajaron del techo a un enfermo luego de hacer un hueco y ponérselo delante a Jesús y muchos más…, pusieron su poca fe en llegar a Jesús y Dios que al que tiene poca le da más y al que no tiene lo poco que tiene se le quitará… lleva a su Hijo los necesitados de todo corazón en su mismo Espíritu. Hay otra forma de llamar la atención del Señor la cuál es la ideal…, andando permanentemente en su Espíritu Romanos 8 …26 Y de la misma manera, también el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; porque no sabemos orar como debiéramos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles; 27 y aquel que escudriña los corazones sabe cuál es el sentir del Espíritu, porque El intercede por los santos conforme a la voluntad de Dios. Gracias Señor, Gloria a Dios.

miércoles, 6 de julio de 2016

COMO FORTALECER NUESTRO CORAZÓN ESPIRITUAL

Mateo 15 Reina-Valera 1960 Lo que contamina al hombre (Mr. 7.1-23) 15 Entonces se acercaron a Jesús ciertos escribas y fariseos de Jerusalén, diciendo: 2 ¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de los ancianos? Porque no se lavan las manos cuando comen pan. 3 Respondiendo él, les dijo: ¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición? 4 Porque Dios mandó diciendo: Honra a tu padre y a tu madre; y: El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente. 5 Pero vosotros decís: Cualquiera que diga a su padre o a su madre: Es mi ofrenda a Dios todo aquello con que pudiera ayudarte, 6 ya no ha de honrar a su padre o a su madre. Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición. 7 Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo: 8 Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí. 9 Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres. m 10 Y llamando a sí a la multitud, les dijo: Oíd, y entended: 11 No lo que entra en la boca contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre. 12 Entonces acercándose sus discípulos, le dijeron: ¿Sabes que los fariseos se ofendieron cuando oyeron esta palabra? 13 Pero respondiendo él, dijo: Toda planta que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada. 14 Dejadlos; son ciegos guías de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo. 15 Respondiendo Pedro, le dijo: Explícanos esta parábola. 16 Jesús dijo: ¿También vosotros sois aún sin entendimiento? 17 ¿No entendéis que todo lo que entra en la boca va al vientre, y es echado en la letrina? 18 Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. 19 Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. 20 Estas cosas son las que contaminan al hombre; pero el comer con las manos sin lavar no contamina al hombre. En cierta ocasión Cristo se disponía a comer con sus discípulos y estos no se lavaban las manos como acostumbraban hacerlo tradicionalmente los judíos, entonces vinieron los fariseos y escribas al ver eso cuestionaron a Jesús del porque los discípulos no se lavaban las manos. Jesús les contestó que el levarse las manos no tenía nada que ver con la contaminación espiritual del hombre y le dijo una parábola: (Marcos 7), no es lo que el hombre come ni lo que el hombre bebe lo que le hace sucio y lo que le contamina, todo eso sale y va a la letrina dice Cristo. Lo que contamina al hombre no es la comida que entra en el por su boca sino lo que sale del hombre le contamina. Jeremías 17:9 Dios Habla Hoy 9 »Nada hay tan engañoso y perverso como el corazón humano. ¿Quién es capaz de comprenderlo? Proverbios 4:23, "Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón: porque de él mana la vida”. En este verso que acabamos de leer, el proverbista nos deja un consejo el cual es presentado viniendo de la boca de un padre hacia su hijo. Este consejo es también aplicable a cada uno de nosotros y debemos de tomarlo y hacerlo nuestro. Como la Biblia es la palabra de Dios, este consejo no es solo eso sino que es un mandamiento de Dios para todo aquel que es su hijo. Este consejo ó mandamiento tiene que ver con el corazón. Cuando la Biblia habla de corazón no se está refiriendo a ese músculo que está en centro de nuestro pecho y que palpita sin cesar de día y de noche desde mucho antes que naciéramos hasta el día que muramos. Cuando la Biblia nos habla del corazón, nos está haciendo referencia al "alma", "el ser interior", el lugar donde se sientan las emociones, los pensamientos, lo mas profundo del ser, lo que lo mueve a pensar, a actuar, a tomar decisiones y a obrar. Es una referencia al espíritu del hombre que gobierna todo lo que el es. Eso es el corazón. Proverbios 23:26 26 Pon toda tu atención en mí, hijo mío, y mira con buenos ojos mi ejemplo; Puedes limpiar tu corazón pidiendo a Dios en oración que lo haga, Él tiene el mejor antibiótico y el más efectivo. Dios puede perdonarte y limpiarte: "Si confesamos nuestros pecados a Dios, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad." Efesios 6:10-24 10 Y ahora, hermanos, busquen su fuerza en el Señor, en su poder irresistible. 11 Protéjanse con toda la armadura que Dios les ha dado, para que puedan estar firmes contra los engaños del diablo.12 Porque no estamos luchando contra poderes humanos, sino contra malignas fuerzas espirituales del cielo, las cuales tienen mando, autoridad y dominio sobre el mundo de tinieblas que nos rodea.13 Por eso, tomen toda la armadura que Dios les ha dado, para que puedan resistir en el día malo y, después de haberse preparado bien, mantenerse firmes. 14 Así que manténganse firmes, revestidos de la verdad y protegidos por la rectitud. 15 Estén siempre listos para salir a anunciar el mensaje de la paz.16 Sobre todo, que su fe sea el escudo que los libre de las flechas encendidas del maligno. 17 Que la salvación sea el casco que proteja su cabeza, y que la palabra de Dios sea la espada que les da el Espíritu Santo. 18 No dejen ustedes de orar: rueguen y pidan a Dios siempre, guiados por el Espíritu.

domingo, 5 de junio de 2016

DIOS EN TODO MOMENTO ME DICE QUE ME AMA

EL ME HA CONFIADO MUCHAS COSAS QUE YO NO ME CONSIDERO DIGNO NI EN LO MAS MÍNIMO. NO SOY NADIE. CON SU AMOR ME CONVENCE A CADA INSTANTE. YO O PUEDO SER REBELDE A LAS VISIONES CELESTIALES. SERIA EL DESPRECIO MÁS INSÓLITO QUE SE HAYA VISTO. EL ME DA PARA QUE TENGA PARTE CON EL NO SIENDO YO NADA NI NADIE Y HABIÉNDOLO LLEVADO A LA CRUZ. NO MEREZCO NI VIVIR Y SIN EMBARGO EL ME AMA. LO MARAVILLOSO QUE ES SENTIRSE AMADO POR DIOS CUANDO UNO NO ESTA HACIENDO NADA PARA EL… LOS ESFUERZOS QUE HACE PARA DECIRME Y DEMOSTRARME CONSTANTEMENTE QUE EL ME AMA. PUEDO TOLERAR TODOS LOS INSULTOS E IMPROPERIOS DE QUIEN SEA…, PERO NO PUEDO RESISTIR QUE DIOS ME DIGA: TE AMO, TE AMO, TE AMO. ME TALADRA EL CEREBRO NO ME DEJA RESPIRAR, PENSAR, VIVIR…, ME HACE GRITAR, CANTAR, SALTAR… Y MAS QUE NADA ESE IMPULSO DE AMOR ME LLEVA HACER SU VOLUNTAD… ALELUYA, GLORIA A DIOS.. 2 Corintios 5:14-15 14 Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: Que si uno murió por todos, luego todos son muertos; 15 Y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, mas para aquel que murió y resucitó por ellos.

martes, 24 de mayo de 2016

CONFÍA EN EL SEÑOR

SALMO 37 (1a) De David. 37 (1b) No te enojes por causa de los malvados, ni sientas envidia de los malhechores, 2 pues pronto se secan, como el heno; ¡se marchitan como la hierba! 3 Confía en el Señor y haz lo bueno, vive en la tierra y manténte fiel. 4 Ama al Señor con ternura, y él cumplirá tus deseos más profundos. 5 Pon tu vida en las manos del Señor; confía en él, y él vendrá en tu ayuda. 6 Hará brillar tu rectitud y tu justicia como brilla el sol de mediodía. 7 Guarda silencio ante el Señor; espera con paciencia a que él te ayude. No te irrites por el que triunfa en la vida, por el que hace planes malvados. 8 Deja el enojo, abandona el furor; no te enojes, porque eso empeora las cosas. 9 Pues los malvados serán arrojados del país, pero los que confían en el Señor tomarán posesión de él. 10 Dentro de poco no habrá malvados; por más que los busques, no volverás a encontrarlos. 11 Pero los humildes heredarán la tierra y disfrutarán de completa paz. 12 El malvado trama hacer daño al hombre bueno, y le lanza miradas cargadas de odio. 13 Pero el Señor se ríe, porque sabe que al malvado se le acerca su hora. 14 Los malvados sacan la espada y tensan el arco para hacer caer a los pobres y humildes, ¡para matar a los de buena conducta! 15 Pero su propia espada se les clavará en el corazón, y sus arcos quedarán hechos pedazos. 16 Lo poco que tiene el hombre bueno es mejor que la mucha riqueza de los malos. 17 Porque el Señor pondrá fin a los malos, pero sostendrá a los buenos. 18 El Señor cuida de los que viven sin tacha, y la herencia de ellos durará para siempre. 19 En épocas malas, cuando haya hambre, no pasarán vergüenza, pues tendrán suficiente comida. 20 Los malvados arderán como hierba seca; los enemigos del Señor se desvanecerán como el humo. 21 El malvado pide prestado y no paga, pero el hombre bueno es compasivo y generoso. 22 Los que el Señor bendice heredarán la tierra, pero los que él maldice serán destruidos. 23 El Señor dirige los pasos del hombre y lo pone en el camino que a él le agrada; 24 aun cuando caiga, no quedará caído, porque el Señor lo tiene de la mano. 25 Yo fui joven, y ya soy viejo, pero nunca vi desamparado al hombre bueno ni jamás vi a sus hijos pedir limosna. 26 A todas horas siente compasión, y da prestado; sus hijos son una bendición. 27 Aléjate de la maldad y haz lo bueno, y tendrás siempre un lugar donde vivir. 28 Pues el Señor ama la justicia y no abandona a quienes le son fieles; pero destruye a los malvados y los deja sin descendencia. 29 Los hombres buenos heredarán la tierra y vivirán en ella para siempre. 30 El hombre bueno habla con sabiduría; el hombre bueno habla con justicia. 31 Lleva en el corazón la enseñanza de su Dios; ¡jamás resbalarán sus pies! 32 El malvado espía al hombre bueno, con la intención de matarlo; 33 pero el Señor no dejará que caiga en sus manos, ni dejará tampoco que lo declaren culpable. 34 Tú, confía en el Señor, y obedécelo, pues él te enaltecerá y te dará el país como herencia. ¡Con tus ojos verás la destrucción de los malvados! 35 He visto al malvado, lleno de altanería, extenderse como un árbol frondoso; 36 pero se fue, dejó de existir; lo busqué, y no pude encontrarlo. 37 Fíjate en el hombre honrado y sin tacha: el futuro de ese hombre es la paz. 38 Pero los rebeldes serán destruidos por completo; el futuro de los malos será su destrucción. 39 La ayuda a los hombres buenos viene del Señor, que es su refugio en tiempos difíciles. 40 El Señor los ayuda a escapar. Los hace escapar de los malvados, y los salva, porque en él buscaron protección.

martes, 19 de abril de 2016

DIOS PELEA TU BATALLA,SE VALIENTE

… no sabemos qué hacer, y a ti volvemos nuestros ojos (v. 12). Lectura: 2 Crónicas 20:1-13 En 1980, en la Maratón de Boston, una mujer subió al metro. No tenía nada de raro, excepto por un pequeño detalle: ¡se suponía que estaba corriendo la carrera! Más tarde, algunos la vieron volver a correr cuando faltaba menos de un kilómetro para la llegada. Terminó delante de todas las otras mujeres y, extrañamente, ni siquiera estaba cansada ni muy transpirada. Por un rato, pareció ser la ganadora. Hace mucho, un pueblo que perdía una batalla encontró una manera más honrosa de ganar. Cuando algunos mensajeros le dijeron al rey Josafat: «Contra ti viene una gran multitud» (2 Crónicas 20:2-3), se aterrorizó; pero, en vez de recurrir a sus habituales tácticas militares, buscó a Dios. Reconoció su supremacía, y le confesó su miedo y confusión: «no sabemos qué hacer, y a ti volvemos nuestros ojos» (v. 12). El resultado fue asombroso. Sus enemigos se pelearon entre sí (vv. 22-24) y, al final: «el reino de Josafat tuvo paz, porque su Dios le dio paz por todas partes» (v. 30). La vida puede tendernos una emboscada mediante desafíos asombrosos. Sin embargo, los miedos e incertidumbres nos dan la oportunidad de recurrir a nuestro Dios todopoderoso. Él se especializa en lo no convencional. La palabra fortalezas se encuentra una vez en el Nuevo Testamento, usada metafóricamente por Pablo en una descripción de la batalla espiritual del cristiano: "Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas." (2 Corintios 10:3 -4). Este pasaje revela los siguientes hechos acerca de la guerra espiritual: Nuestra batalla no se planea según la forma de luchar este mundo; estratagemas terrenales no son nuestra preocupación. Nuestras armas no son físicas, porque nuestra guerra es espiritual en naturaleza. En lugar de armas y tanques, nuestras armas son "toda la armadura de Dios" y consisten en "…ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios.” (Efesios 6:14-17). Nuestro poder proviene solo de Dios. El plan de Dios es destruir las fortalezas espirituales. ¿Cuáles son estas "fortalezas" o "fortificaciones" que nos enfrentamos? En el siguiente verso, Pablo interpreta la metáfora: "derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo." (2 Corintios 10:5). Los "argumentos" son las filosofías, los razonamientos y los esquemas del mundo. La "altivez" tiene que ver con todo lo orgulloso, centrado en el hombre y seguro de sí mismo. Aquí está el cuadro: el cristiano, llevando su armadura espiritual y teniendo sus armas espirituales, pretende "conquistar" el mundo para Cristo, pero pronto encuentra obstáculos. El enemigo ha levantado guarniciones fuertemente fortificadas para resistir la verdad y para frustrar el plan de redención de Dios. Hay la fortaleza del razonamiento humano, reforzada con muchos argumentos sutiles y la pretensión de la lógica. Hay el castillo de la pasión, con almenas llameantes defendidas por la lujuria, el placer y la avaricia. Y hay el pináculo del orgullo, en la que el corazón humano se sienta entronizado y se deleita en pensamientos de su propia excelencia y suficiencia. El enemigo está firmemente arraigado; estas fortalezas han sido guardadas por miles de años, presentando una gran muralla de resistencia a la Verdad. Nada de esto desalienta al guerrero cristiano, sin embargo. Usando las armas de elección de Dios, él ataca las fortalezas, y por el poder milagroso de Cristo, se incumplen las paredes, y los bastiones del pecado y del error son derribados. El cristiano victorioso entra en las ruinas y lleva cautivo, por decirlo así, cada teoría falsa y toda filosofía humana que han afirmada una vez con orgullo su independencia de Dios. Si esto suena mucho como Josué peleando la batalla de Jericó, tienes razón. ¡Qué gran ilustración de la verdad espiritual es esa historia! (Josué 6) Compartir el evangelio no es la única vez que vemos la resistencia. También podemos afrontar las fortalezas demoníacas en nuestras propias vidas, en nuestras familias e incluso en nuestras iglesias. Quien ha luchado con una adicción, o con el orgullo, o tuvo que "huir de las pasiones juveniles" (2 Timoteo 2:22) sabe que el pecado, una falta de fe y una perspectiva mundana de la vida son de verdad "fortalezas". El Señor está edificando Su iglesia, y "las puertas del Hades no prevalecerán contra ella" (Mateo 16:18). Lo que necesitamos son soldados cristianos, totalmente entregados a la voluntad del Señor de los Ejércitos, que utilizarán las armas espirituales que Él ofrece. "Estos confían en carros, y aquéllos en caballos; mas nosotros del nombre del Señor nuestro Dios tendremos memoria." (Salmo 20:7). Señor, tú no eres fuente de confusión y miedo, sino de fortaleza y paz. Que tus respuestas asombrosas aplaquen nuestro pánico.